Sentencias e impresiones - Josep Pla

No sabemos nada de nada y, aun así, somos pedantes.

Este es el tipo de joyas que recoge este libro de sentencias extraídas de la obra de Josep Pla. De este autor sólo había leído, hasta el momento, “Viaje en autobús”. Pero este libro de sentencias nos da una imagen certera de lo que es su obra. Es un a modo de resumen de las ideas que empapan los escritos de Pla.

Un libro de aforismos de un autor no es una lectura ciertamente entretenida, es más bien un pasatiempo apropiado para los viajes en metro en hora punta, cuando lo mejor es leer cosas breves y ligeras para olvidarse del aliento del compañero de viaje en la nuca, ya que precisamente las apreturas del vagón no permiten sumergirse profundamente en la lectura.

El desencanto hacia el ser humano, o al menos hacia la sociedad que éste ha construido, lo equivocado de los valores que nos mueven, la nostalgia de una vida más sencilla, la exaltación de la naturaleza y la visión del hombre como de un ser indigno de ella, son los humores que destila la obra de Pla y que este libro recoge. También la exaltación de placeres sencillos como la comida, las mujeres o la contemplación de un paisaje. Así como reflexiones sobre la creación literaria (ese tema tan original y poco tratado).

Por otra parte, todas estas sentencias tienen el denominador común de traslucir una cierta ironía, una cierta mordacidad fina que deleita sobremanera. Pla es un hombre inteligente señalándonos con una sonrisa las manchas de nuestra sociedad y nuestras costumbres fingidamente limpias. Esas manchas de las que todos somos conscientes y que pretendemos ocultar, dando la vuelta a la muda.

Como para muestra vale un botón, me permito copiar algunas de las sentencias que recoge el libro:

Nos consideramos tan importantes que nos parece de lo más normal que puedan invertirse las leyes de la naturaleza —siempre y cuando sea a nuestro favor, claro.

Cuando uno repara en que un país puede ir tirando a pesar de la enorme cantidad de imbéciles que lo gobiernan, la sorpresa es permanente e inenarrable.

La mediocridad es irrompible.

El amor físico es la única defensa humana contra el aburrimiento vital.

Ni que decir tiene que Pla queda pendiente. Este autor merece que me dedique a él en profundidad. Por otra parte, lo ideal sería no tener que coger el Metro en hora punta.