Abdías – Adalbert Stifter
15 de Septiembre de 2008 por Sra. Castro
Hace poco comentaba aquí “El sendero en el bosque“, de Adalbert Stifter, una obra encantadora por su sencillez y por la manera sutil en que toma el pulso de la vida. Y, sobre todo, una obra encantadora por la prosa brillante y a la vez sencilla de Stifter, que prescinde de toda ampulosidad en busca de una sobriedad plena de expresión.
El que a lo largo de 2008, Impedimenta, Nórdica y Pre-Textos hayan coincido en la publicación de varias obras del austriaco, da ocasión de repetir con un autor de mérito reconocido.
La calidad de la prosa, de la que hablaba más arriba, la encontramos también en “Abdías” donde, sobre todo al comienzo de la obra, se empaña con un ligero vaho onírico que le suma belleza. Pero poco a poco ese aire de irrealidad irá desapareciendo para dar paso a una narración mesurada y, en cierto modo, parsimoniosa.
“Abdías” es la narración de una vida entera, desde el nacimiento del protagonista en un desierto de África, hasta su muerte en un recóndito valle de Europa. Con esta historia, Stifter busca poner de manifiesto las penalidades que a todos nos aguardan en el camino: la pérdida y el dolor que acompañan necesariamente al ser humano a su paso por la vida. También la dicha que llena algunos momentos de la existencia de Abdías se recoge en esta obra, pues penas y alegrías se entreveran siempre; pero éste parece condenado a perder cuanto de bueno obtiene de la manera más lamentable.
Y así, la resignación de Abdías para soportar cada golpe del destino y la entereza con que comienza de nuevo a labrar su fortuna, se erige como centro de una narración que transcurre pausada. El protagonista acepta con paciencia y mansedumbre así lo bueno como lo malo. La desesperación no parece hacer mella en él sino que, tras cada experiencia infausta, retoma el camino con sosiego.
Stifter sabe traslucir en esta narración la idea de un sino inmutable que aguarda a cada hombre. Pero sobre todo, sabe trasmitir, sin declararlo en ningún momento de manera explícita, que Abdías es un elegido, un hombre en cierta manera superior, dotado de una fuerza sobrehumana para sobreponerse a la desdicha. Abdías no se permite volver la vista atrás, ni tampoco lamentar lo que ha perdido. Inmutable, parece siempre dirigir la vista hacia adelante sin un instante de flaqueza.
Pero a pesar del buen hacer de Stifter como escritor, de esa prosa sencilla y vibrante, y pese al acierto con que aborda un tema original e interesante, “Abdías” produce cierta decepción. La obra no tiene esa chispa, esa luminosidad que cautiva en “El sendero en el bosque”. Evidentemente, la idea sombría de un destino inmutable se infiltra en la narración, velándola. Y aunque Abdías es un ejemplo de entereza, el continuo refluir de su infortunio pesa más que el pensamiento de su fortaleza.
No es óbice lo anterior para no recomendar la lectura de “Abdías” o cualquier otra obra de Adalbert Stifter pues, por encima de cualquier consideración, la limpidez de su escritura es siempre un seguro placer.
Más de Adalbert Stifter:

Libro magnífico, sí señor. Lo descubrí tras leer otro de Stifter, El sendero en el bosque, y creo que me he aficionado a este autor. Recomendable. Y buena crítica.