La canción del verdugo - Norman MailerDentro de una corriente que se dio en llamar “nuevo periodismo” se engloba esta novela, basada en hechos reales. Es del tipo de “A sangre fría” de Capote, de la que guardo un excelente recuerdo. El autor, Norman Mailer, fue galardonado con el Pulitzer por esta obra.

Esta es la historia de un presidiario, Gary Gilmore, puesto en libertad condicional gracias a las garantías ofrecidas por sus familiares. Y de cómo es incapaz de adaptarse a la vida fuera de prisión. Así, va de mal en peor hasta que comete dos absurdos crímenes por los que será nuevamente encarcelado y, por último, condenado a muerte. Y es que ya lo dice mi madre. “quien mal anda, mal acaba”. Es también el relato de su historia de amor que deviene en obsesión con Nicole, una chica de no muy buen vivir.

Lo curioso del caso es que una vez condenado a muerte, sus abogados comienzan una apelación que él no desea. Pide que se cumpla la condena y ser ejecutado, puesto que no desea pasar el resto de su vida en prisión. Así que tiene que emprender una lucha legal para que la condena a muerte se cumpla, y no sea conmutada por cadena perpetua.El autor recogió testimonios de todo tipo. Así en el texto encontramos transcripciones de los juicios, artículos de periódicos o fragmentos de las cartas que Gary y Nicole intercambiaban.

A medida que transcurre el libro te vas encariñando con el personaje. Eres consciente de que es un asesino que merece ser condenado. Pero también deseas que exista una posibilidad de que se pueda reunir con su Nicole y que ambos sean felices. Literariamente no es brillante. Y es que, en mi opinión, los norteamericanos no saben escribir con maestría. Qué le vamos a hacer. No por ello deja de ser una novela muy amena, e incluso divertida (las anécdotas con su compañero de celda cuando está a la espera de juicio, son de verdad graciosas). No es difícil de leer y es entretenida.

Tiene de todo un poco: su historia de amor, su historia de bajos fondos y sordidez, sus crímenes con persecución policial, sus historias de presidiarios, la parte del juicio (a lo John Grisham en “El jurado”) y por último, la ejecución.

Tal vez sea demasiado largo. Mailer lo cuenta todo de manera en exceso exhaustiva y al final la historia se va haciendo pesada. Lo mejor, por otra parte, es la objetividad. Nos narra los hechos pero jamás toma partido, y esta historia facilita el opinar sobre la conveniencia de la pena de muerte o sobre el fracaso del sistema penal, que no consigue rehabilitar a los delincuentes. Pero en suma una novela que se lee bastante bien, aunque no creo que sea una obra maestra. Sin embargo es recomendable para cualquier lector. Lo cierto es que a mi me ha gustado mucho. Y engancha.