Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer – David Foster Wallace

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Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer - David Foster WallaceDicen que este libro de Foster Wallace está a medio camino entre el ensayo y la crónica periodística. Creo que tratar de meter los escritos del norteamericano en un saco es verse desbordado por su genialidad y multiplicidad de registros.

Acercarse a David Foster Wallace es acercarse a un escritor que sabe mirar el mundo que le rodea, que ve grietas en esa realidad que exuda normalidad (sólo aparente) y que los demás damos por sentada. Y él refleja esas grietas en sus libros a través del humor, de la ironía, del cinismo, pero apuntando siempre al corazón de aquello sobre lo que habla; por eso, a pesar de resultar cómico, su profundidad de visión suele penetrar muy hondo en el lector, que sale de sus obras relajado, divertido, pero con un poso de desasosiego muy intenso.

Quizás “Algo supuestamente…” no es el más amargo de sus libros, ya que Wallace parece evitar cuestionarse determinados comportamientos, pero es indudable que su corrosivo sentido del humor preside el texto de la primera a la última palabra. La crónica de este viaje fue un encargo para la revista Harper’s, que solicitó al novelista un artículo sobre los cruceros de lujo, por lo que el escritor se embarcó en un paradisíaco periplo de una semana por el Caribe a bordo de un transatlántico de ensueño.

El norteamericano tiene un don especial para descubrir lo irracional, lo absurdo, lo surreal, en los actos cotidianos. De este modo, es un verdadero placer asistir al espectáculo de sus reflexiones acerca de los viajeros que comparten travesía con él o los tripulantes del barco y el servicio que otorgan.

Especialmente punzante (y verdadera, que es siempre una característica del bisturí literario que es David Foster Wallace) es su visión de la atención al cliente, de lo repugnante que puede ser la empatía ficticia que los empleados muestran a los clientes. Para el escritor, detrás de las buenas maneras —de la «Sonrisa Profesional», como la denomina— sólo hay deshumanización, fraude; y, en algunos casos (y de eso hay mucho en ese crucero), una explotación del ser humano que roza la inmoralidad.

De la mano del escritor asistimos a los abusos de autoridad de algunos empleados sobre otros, que normalmente se corresponden con abusos raciales: oficiales griegos que sojuzgan a camareros rumanos, que a su vez cargan las tintas con sus subordinados, y así en una cadena que sólo es visible para el que quiere verla. Por supuesto, los pasajeros están demasiado ocupados haciendo ‘absolutamente nada’, que es la consigna del viaje. Y en ese dolce far niente en el que se hunden, Wallace puede ver un mundo diferente: una realidad de seres que se autoengañan con una ilusión de reposo tan edulcorada como la comida que les sirven. Hombres y mujeres boyantes que maquillan su visión del mundo conforme a unas reglas establecidas por poderes ajenos a ellos, alienándose voluntariamente y sin preguntarse siquiera qué clase de juego absurdo les envuelve.

Todo ello aderezado con la estupenda prosa de Foster Wallace, que ha dado un paso más allá del postmodernismo (se considere ese movimiento como se considere) y ha creado una manera nueva de mirar y de describir, sin estridencias literarias ni experimentos ininteligibles, con un estilo inteligente, exigente y cuidado. Y eso que este libro —valga esto como una confesión— no llega a alcanzar las cotas de excelencia de sus posteriores colecciones de relatos, de las que ya hablaremos otro día.
En resumen, un libro divertido y lúcido, que combina sabiamente la mirada perspicaz y cínica con un sentido del humor inteligente. Ah, y Wallace se dedica a ganarse la vida como profesor de escritura creativa…

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8 Comentarios

  1. Intriga lo no convecional lo que se escapa de lo supercial y simple ,lo que a simples ojos puedes ver,lo que otros quieren o pretender ver de las cosas,ir mas alla y profundizar lo q otros solo toman como un hecho casual ,desapercibido enmarcado en la cotidianidad ,sin importar el significado real de las situaciones o acciones ,la vida no es un conjunto de humanos viviendo en sociedad en pro del bienestar general fisico o emocional,es un conflicto de supervivencia ,lo que va mas alla de la aparente necesidad fisica y moral que todos pretendemos tener….

  2. No he leído nada de este autor, pero he tomado nota de él para el futuro. El libro tiene una pinta estupenda. Además, siempre he odiado esos cruceros de lujo en los que desde mi punto de vista, debe ser aburridísimo embarcarse, aunque al parecer a casi todo el mundo le gustan.
    Un saludo

  3. Sin duda, está en cabeza de carrera, y casi la ganará, siempre que no se enrede en sus ambiciones a veces estruendosas, pero es un escritor muy arriesgado, que cuando acierta, lo hace de un modo fascinante.
    Un abrazo.

  4. QUE DELICIA. El inicio, la descripción de los personajes que rodean el corpus técnico del barco… Hacia tiempo que no encontraba una fusión de periodismo y auteur tan adecuada: DFW es uno de mis genios de cabecera .Aplaudirle seria ser miserable con su inteliguencia desbocada.

    Suscribo todo lo que dice 😉

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