Cinco novelas cortas – Antón P. Chéjov

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Cinco novela cortas - Antón P. Chéjov“Cinco novelas cortas” reúne cinco narraciones más o menos extensas que Chéjov publicó en los últimos años de su producción literaria, entre 1889 y 1895. Aunque el número de páginas aconseje etiquetar estas obras como novelas cortas, la indudable maestría del ruso en el arte del relato breve ha dejado una profunda huella en todas ellas. Los típicos personajes chejovianos, atormentados pero felices, pueblan todos estos textos, alguno con una calidad inmensa.

Es el caso del que abre el libro, ‘Una historia aburrida'; y es que es difícil describir con palabras la profunda sensación de pérdida que deja un relato como éste. En una suerte de confesión por escrito, el erudito Nikolái Stepánovich narra la historia de su tediosa madurez: profesor de medicina ya caduco, con una familia que le ignora y con una visión del mundo cada vez más vitriólica. Convencido de que le restan pocas semanas de vida, se dedica a inventariar cada faceta de su existencia y a mirar en derredor con ojos sarcásticos y descreídos. Prácticamente al final del texto, cuando todo parece perdido, se da cuenta el lector de que toda su esperanza, toda su fuerza vital, descansan en Katia, huérfana de un colega oculista a la que ha criado desde joven y por la que siente algo mucho más fuerte que el simple amor. Después de una narración intensa y con un insoslayable aroma a rendición, las últimas líneas —magistrales— revelan una cara sensible y vital de este profesor cansado y apático.

La siguiente pieza, ‘El duelo’, pone de manifiesto la imposibilidad de entendimiento entre algunas personas. Chéjov crea en esta novela algunos personajes que, pasando por arquetipos (del vividor, del hombre recto y honrado, del falto de carácter), no dejan de ocultar múltiples facetas contradictorias. Al igual que ocurrirá en el último de los textos, tenemos a varios caracteres que contraponen sus formas de vida y sus percepciones, tratando de imponerlas, sin reparar en el hecho de que la verdad puede ser múltiple, o relativa.

‘La sala número seis’ es un relato despiadado, oscuro y desesperante, que sitúa al lector ante la ineluctable falsedad del mundo, ante la evidente falta de cordura tanto de las personas como de las instituciones. La desgarradora historia del doctor Andréi Yefímich y su caída en desgracia es emocionante, desoladora y brutal; Chéjov expone como nadie la necesidad de comprensión del corazón humano, la intuitiva querencia por el bien de un hombre que, sin embargo, recibe como pago el desprecio y la reclusión. Quizá uno de los mejores relatos (largo o corto, eso da igual) del ruso.

En ‘Relato de un desconocido’ nos enfrentamos a la narración de un anónimo activista que se introduce como criado al servicio de un acomodado joven, hijo de un alto cargo militar al que debe espiar. Sin embargo, esa misión se convierte en el enfrentamiento interior entre sus deseos hacia la concubina del hombre y sus ideales y principios; tuberculoso y gravemente enfermo, se sabe condenado a una muerte prematura que le conmina a abandonarlo todo en pos de una felicidad improbable. La fatalidad —que recorre inmisericorde la obra de Chéjov— le impedirá cumplir sus propósitos y le abocará hacia un destino impensable y caprichoso. Como en muchas obras del ruso, el protagonista entabla una lucha vital, contraponiendo sus ideologías y sus deseos, sin que al final saque algo en claro ni encuentre una actitud vital que le sirva de consuelo y guía.

El texto que cierra el libro, ‘Tres años’, es un estudio minucioso y amargo sobre el matrimonio: el autor comienza su historia con la unión entre Láptev, un hombre maduro poseedor de una cierta fortuna gracias a los negocios familiares, y Yulia, hija de un médico derrochador que no le presta la menor atención. Inseguro él e indecisa ella, se casan sin que medie el amor, Láptev persiguiendo una cierta estabilidad y creyendo que la convivencia avivara el cariño y Yulia apreciando el desahogo que supone no preocuparse por la economía familiar. Chéjov narra los primeros años de ese matrimonio sin sentido, así como las relaciones de amistad que entablan con sus conocidos, y su magistral estilo nos mostrará la imposibilidad de conciliar posturas humanas; no sólo entre los dos miembros de la pareja (que, pese a todo, se respetan y llegan a cultivar cierto cariño afectuoso), sino entre sus amistades, que ponen de relieve la eterna lucha del ser humano por imponer sus propias certidumbres sobre los demás, pese a que todas pueden ser respetables y, en cierto modo, verdaderas.

Aunque ‘Una historia aburrida’ y ‘La sala número seis’ me parecen remarcables por la inmensa genialidad que encierra, cualquiera de estas cinco novelas cortas se puede considerar por sí sola un tesoro. A estas alturas es casi inútil tratar de explicar por qué Chéjov es un maestro de la literatura, por qué sus personajes nos enseñan lo peor y lo mejor de nuestra naturaleza. Sólo leyendo al maestro se puede intentar comprender la fragilidad de la existencia, que a su vez nos lleva hacia el amor por la vida y el respeto por las personas.

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6 Comentarios

  1. hay no yo estoy buscando halgo pero corto no tan largo como esto sssss me van a rregañar si no encuentro algo corto

  2. Yo también creo que La sala número seis es de lo mejorcito que ha escrito Chéjov y Una historia aburrida es inolvidable, es una de las novelas que más me han impactado.

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