El viejo y el mar – Ernest Hemingway

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El viejo y el mar - Ernest Hemingway“El viejo y el mar” fue una de las últimas obras de Ernest Hemingway publicadas en vida, después de dar a luz sus novelas más conocidas, como “Tener o no tener”, “Adiós a las armas” o “Por quién doblan las campanas”. Esta madurez con la que fue escrita se nota en la prosa y, por encima de todo, en la trama misma.

Un viejo pescador cubano, Santiago, sale a la mar todos los días, aunque la mala suerte le persigue y no consigue regresar con una buena captura. Una mañana sale a navegar en su pequeña barca y, mientras espera con el cebo en el agua, un pez, aparentemente enorme, pica el anzuelo. A partir de ahí se entabla una durísima lucha entre el viejo pescador, que apenas puede contener al animal en su minúscula embarcación, y el pez. Tras un enorme esfuerzo, Santiago consigue capturarlo, pero en el regreso a casa los tiburones devoran a la presa del pescador.

Y eso es todo. Una novelita de poco más de 120 páginas, que se lee en un santiamén. ¿Sus virtudes? Las mismas que en muchas de las obras de Hemingway. Fue un escritor peculiar, alejado de los parámetros estilísticos propios de su tiempo, con un estilo árido y descuidado que plasmaba con precisión la naturaleza humana de muchos de sus personajes. Para mi gusto, sus libros flaquean en cuanto a prosa, aunque la crítica mundial defienda a ultranza su “estilo sobrio”; quizá su formación periodística le dotó, por una parte, de una perspicacia y unas habilidades de observación y penetración poco comunes, pero, por otro lado, le restó ‘chispa’ literaria. En este libro esa carencia se ve solventada por la fuerza que impregna la historia. Es impresionante el valor y la audacia del protagonista, ese viejo pescador, sin nada que ganar o perder, que arriesga su vida en pos de un pez, sólo por el placer de la lucha, del enfrentamiento (algo también muy presente en la obra de Hemingway).

La descripción de los tres días que el marinero permanece en alta mar, perdido, peleando con el animal y desafiando las fuerzas de la naturaleza, es de una épica muy poco común. E igualmente importante es ese desenlace, esa derrota última que la propia naturaleza le infringe, como si de un castigo divino se tratara.
Para los que gusten de historias vigorosas, es un libro ideal, aunque está escrita casi como si fuera una fábula infantil.

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30 Comentarios

  1. En realidad para mi poco conocimiento, me parece un relato con una semejansa a una fabula , el relato presenta caracteristicas demasiado interesantes e inesplicables,aunque son comprensibles.

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