La manía de leer – Víctor Moreno

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La manía de leer - Víctor MorenoLibros que hablan sobre la lectura y su fomento hay unos cuantos; aquí, sin ir más lejos, hemos dado cuenta de alguno. Pero La manía de leer tiene una peculiaridad que lo hace algo especial: se posiciona casi en contra (recalco el «casi») de esos intentos de sacralizar la lectura y convertirla en depositario de todas las bondades de la humanidad. Víctor Moreno repasa muchos tópicos y medias verdades para poner en su lugar a la lectura y dotarla de la importancia justa.

El libro está muy bien estructurado, tratando diferentes temas en sus capítulos y haciendo hincapié en distintos aspectos. Moreno comienza aludiendo a la tradición humanista: un concepto que cree que hay que superar y que hace que tengamos una visión sesgada de lo que la cultura significa. Atendiendo a la importancia que se le otorga a la lectura, parecería que las ciencias no tienen importancia en la formación cultural; el humanismo secular se entiende aún hoy día como el coto privativo de la alta cultura, y el autor disiente de esa concepción, entre otras cosas aludiendo a la necesidad de ampliar los horizontes intelectivos, sobre todo en unos tiempos tan cambiantes.

Moreno es muy severo con el papel de la crítica literaria actual; incluso, ampliando el campo, con el rol del crítico literario más tradicionalmente aceptado. Empezando, por ejemplo, con el deficiente uso de la ideología que hacen los críticos: la destierran cuando tratan de hacer una valoración “objetiva” (aludiendo así a conceptos mucho más abstractos e inasibles), pero acuden a ella cuando su intención es minusvalorar al autor. De esta manera, la carga ideológica (no tanto la del libro, que también, sino la del propio comentarista) se utiliza como un arma arrojadiza que se puede esconder en cualquier momento. El autor lo expresa en estos términos: «Se analizan y se leen los libros con el propósito de darles el sentido que conviene a nuestros intereses o que concuerdan con nuestras pasiones.» De ahí que Moreno cargue contra la línea crítica que se realiza desde algunos suplementos literarios (y en especial desde Babelia), arguyendo que la visión de las obras que reseñan (y que es ya una primera crítica en sí, al dar salida sólo a un número reducido de propuestas) es sesgada y se corresponde con una determinada línea ideológica que se impone desde una jerarquía superior —la que empieza por el despacho del redactor jefe y termina en el Ministerio de Cultura—.

A un nivel un tanto más “lúdico”, Víctor Moreno habla sobre la diferencia entre lectores y no-lectores, una diferenciación que juzga manipulada y errónea. Según el autor, esa pátina de excelencia con la que se ha rodeado a la lectura hace que su actividad se considere como el súmmum de la reflexión y la inteligencia; cuando la gente que no lee, dice, utiliza otras actividades para dar salida a sus preocupaciones, anhelos o deseos. La lectura per se no conduce a una mayor exigencia crítica: será la formación completa de la persona, sus relaciones con los demás, su capacidad intelectual, su educación, lo que pueda contribuir a convertirle en un ciudadano crítico. De hecho, el autor duda acerca de la posibilidad de que los libros amplíen nuestra visión de la vida o puedan tener una función social. ¿No es la lectura compulsiva una suerte de neurosis? ¿Es normal que alguien pueda encontrar en una novela, o en una obra de teatro, alguna certeza que no pueda encontrar en su día a día? «El hecho de abstraer ideas y pensamientos de los libros para meditarlos no produce ipso facto un plus de racionalidad», afirma el autor; «La conformación mental de un individuo no es fruto de sus lecturas, sino de la confrontación dialéctica que mantiene con los demás.» La necesidad del otro, de un interlocutor con el que se puedan contrastar visiones, compartir experiencias y afrontar desafíos es hurtada por la concepción que se nos quiere imponer de la lectura.

En general, Moreno lucha por derribar estos y otros tópicos que desde hace tiempo y desde distintos ámbitos tratan de imponer una visión monolítica sobre el hecho de leer. Con todo, su abuso de la ironía acaba por ensombrecer un tanto algunas de sus (por otra parte inteligentes) argumentaciones; parece más empeñado en echar por tierra la reputación de algunas personas o instituciones que en proporcionar alternativas plausibles que puedan cambiar el papel que juega la lectura en nuestra formación individual. Quizá un poco menos de sarcasmo hubiera sido más útil y, seguro, más constructivo. Pese a todo, La manía de leer es un libro excelente que nos quita de la cabeza muchos tópicos y nos hace dudar de muchas afirmaciones que, de tan repetidas, hemos acabado por asumir como incontrovertibles. Y si hay algo que Víctor Moreno nos enseña en este ensayo es, sobre todo, a eso: a poner en duda.

3 Comentarios

  1. No estoy de acuerdo con lo que dices “parece más empeñado en echar por tierra la reputación de algunas personas o instituciones que en proporcionar alternativas plausibles que puedan cambiar el papel que juega la lectura en nuestra formación individual” En mi opinión Moreno plantea que vivir es lo que más influye en nuestra formación individual. A mi la mala leche tan bien me parece adecuada pues si no podría resultar algo tedioso, no me gustan los ensayos donde el escritor no adopta una actitud crítica pues partiendo de que la objetividad no existe cuanto más emeno mejor.

    Por lo demás tu opinión me parece muy buena. Acabé el libro y me ha encantado. Muchas gracias por la recomendación. He escrito una opinión sobre él, echale un vistazo si te apetece.
    http://escalpeloliterario.foroactivo.net/grandes-recomendaciones-f115/moreno-victor-la-mania-de-leer-t91.htm#631.

  2. Es reconfortante encontrarme con opiniones sobre un libro como este. Soy un lector neurótico y durante mucho tiempo son de los que han pensado que leer es el sumun de los placeres hasta progresivamente darme cuenta de la soberbia e ignorancia que había detrás de tamaña afirmación. Saber que hay un libro que habla de todo esto me pone los dientes muy, muy largos como hacía tiempo que ningún libro me ponía.
    Ya estoy tardando en conseguirlo. Muchas gracias por tamaña recomendación.

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