Por qué lo llaman ebook cuando quieren decir tableta

0
1327

Por qué le llaman ebook cuando quieren decir tabletaLa pasada semana Editorial Intangible, una de las primeras editoriales netamente digital, anunciaba su cierre. Tras casi cuatro años de andadura, su editor decía adiós con unas pertinentes y lúcidas reflexiones. Entre ellas se preguntaba a quién beneficia la idea, popular pero en general falsa, de que los ebooks se venden bien.

Los libros electrónicos siguen suponiendo un porcentaje muy pequeño de las ventas de libros. El mercado estadounidense parece que crece algo más, pero en España, pese a los vaticinios optimistas, no parece terminar de arrancar la cosa. Txetxu Barandiarán calculaba hace poco en su blog que  en España hemos gastado unos 500 millones en la compra de dispositivos electrónicos de lectura (teniendo en cuenta que existen, dicen, unos cinco millones de aparatos, a un precio medio de 100 €/unidad), mientras que solo hemos gastado 58 millones de euros para llenarlos de contenido. ¿No resulta significativo? También Txetxu Barandiarán comentaba que el propio Amazon reconocía que entre los productos más vendidos en la anterior campaña navideña se encontraban los distintos modelos de Kindle y la tableta de Samsung.

Por otro lado, recientemente Xataca entrevistaba a cuatro profesionales del sector del libro a los que solicitaba su opinión sobre el libro electrónico. En el artículo se mencionaba la jugada de Amazon que, en Estados Unidos, va a regalar el libro electrónico por la compra del libro en papel; jugada que el periodista comentaba así: «Esa interesantísima opción para los aficionados a la lectura solo estará disponible en Estados Unidos por el momento, pero es una de esas medidas que muchos ven (vemos) como necesarias para el cambio a un modelo más adaptado a los tiempos». Pero si hace falta tomar medidas que impulsen ese cambio ¿no será que los tiempos no son los que algunos pretenden?

Sin negar las bondades del libro electrónico, es evidente que se le está concediendo más espacio del que, por sí solo, merecería ocupar, al menos de momento. Y es así porque a esas grandes empresas que hacen dinero vendiendo dispositivos de lectura les interesa esa publicidad. Esas empresas son las que avivan el debate sobre el precio (rara vez sobre la calidad) del libro electrónico, porque desean que los compradores de sus dispositivos tengan acceso a un universo de contenidos baratos (o gratis), asegurándose así de que sigan comprando sus dispositivos.

Así que cuando oigan decir que el mercado del ebook ha despegado en 2013, entiendan que quieren decir ereader, o mejor aún, tableta.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here