Made in Spain – Javier Mestre

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Made in Spain - Javier MestreQué duda cabe de que la literatura siempre refleja, de algún modo, la realidad en la que se inscribe; por supuesto, algunos libros y autores se limitan a centrarse en las historias, en lo imaginario, mientras que otros apuestan por penetrar en los asuntos sociales y excavar en los problemas que se suscitan. Este último caso es el de Javier Mestre, que ya en su anterior novela, Komatsu PC-340, se acercaba al mundo de la precariedad laboral desde una óptica directa y cercana; en esta ocasión, Made in Spain se centra en temas algo más globales, si bien nuevamente relacionados con el trabajo y la explotación.

La novela nos presenta a Fernando Llorens, hijo de un empresario del calzado alicantino que, repudiado por sus padres, vive en Marruecos en un oasis de hachís y alcohol. Cuando sus progenitores mueren en un accidente de coche, se ve convertido en el heredero de la empresa de fabricación de zapatos de su familia; una empresa que, acuciada por el entorno competitivo del sector, está plagada de irregularidades. Fernando, cuyo carácter esencialmente honesto le impide liquidar sin más todo ese pequeño imperio, decide asumir el control del negocio, pero liderándolo de manera transparente y justa. Así, empezará por poner en práctica medidas de control y regularizará la situación laboral de todo el personal de la fábrica. Las primeras impresiones son muy buenas, pero pronto todos estos personajes se darán cuenta de que actuar con corrección y ateniéndose a las normas de justicia social tiene un coste altísimo…

Hay un aspecto de Made in Spain que es conveniente resaltar: Mestre ha construido una novela con un claro trasfondo social, pero con unos componentes narrativos algo escuetos, especialmente el carácter de los personajes. Lo que uno no tiene claro después de la lectura es si el hecho de que los protagonistas sean tan arquetípicos es algo intencionado o circunstancial: si lo primero, la verdad es que el resultado es pobre, puesto que la relación entre personalidad y trabajo se sugiere, pero no llega a cuajar debido a la falta de entidad de los personajes; si lo segundo, además de lo dicho habría que añadir una clara falta de planificación narrativa.
En todo caso, el construir unos personajes tan planos resta contundencia al texto, puesto que algunos pasajes podrían pasar por ser meras argumentaciones de un ensayo, sin referencias explícitas a los protagonistas que conforman la historia, y cuyos actos, decisiones e ideas no parecen tener relevancia en la trama. Mención aparte para los diálogos, algunos de los cuales son tan ramplones que la credibilidad (no ya de su construcción estilística, sino de su contenido mismo) queda muy en segundo plano.

Pero centrándonos en la meritorio de la novela, la verdad es que el planteamiento de partida de Made in Spain es atrayente, ya que el foco de atención recae en un sistema laboral e industrial orientado a una encarnizada competitividad, lo cual, como es lógico, conlleva toda una serie de defectos, problemas, trampas y, en último extremo, desgracias a nivel humano. Lo que Mestre pone de relieve es la inherente contradicción entre justicia social y capitalismo neoliberal (perdón por la redundancia): en un sistema enfocado a la ganancia sin límites, es imposible conseguir un grado mínimo de garantías laborales, puesto que la globalización y el propio mecanismo del sistema hacen inviable que unas buenas condiciones de trabajo sean compatibles con una producción a gran escala. La lucha de Fernando es honesta y admirable, pero el entorno social y las paradojas (por no denominarlas de otra forma) del sistema capitalista provocan que sea, al final, una carrera desesperada hacia el fracaso. («Fracaso» entendido como no realización de sus objetivos empresariales, claro está.)

El desarrollo de la obra nos expondrá estas contradicciones y problemas de una manera descarnada: desde el ímpetu inicial de los empleado de Pineda, la empresa de calzado familiar, hasta el inevitable embrollo último al que se verán abocados por sus buenas prácticas. Si bien, como decía, los personajes no llegan a calar en el lector, no es menos cierto que el auge y declive de esa empresa, como la novela misma, son tan certeros en sus denuncias como explícitos en sus consecuencias. La virtud de Made in Spain es, sin duda, su exposición sin tapujos de un entorno socioeconómico que nos deshumaniza, aunque se cuide mucho de mostrar sus cartas a las claras. Una novela con fallos, qué duda cabe, pero con buenos mimbres y que merece la pena leer.

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