La pianista – Elfriede Jelinek

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La pianista - Elfriede JelinekEs imprescindible. Si te gusta la literatura, no puedes vivir sin leer a Jelinek. Es dura, es cortante, sus historias son diferentes y están contadas de una manera diferente. Hay que leerla para comprender lo que digo.

Para mí es una escritora que no escribe como una mujer. No tiene ese estilo un poco intimista, un poco edulcorado que suelen tener las escritoras. Especialmente las españolas, herederas todas de Carmen Martín Gaite. No, la manera de escribir de Jelinek es como un puñetazo en la nariz. Genial, en definitiva.

Yo vi primero la película de Michael Haneke, y me impactó; la recomiendo también. Luego leí el libro y no me gusto menos. Tuve que hacerme incondicional de su escritora.

La pianista es la historia de una profesora de piano, que jamás llegó a concertista, que vive dominada por su madre y que tiene unos sentimientos extraños respecto al sexo y a las relaciones con los demás. Un joven alumno se enamora de ella y ahí empieza el meollo.
Leedla. Y como aperitivo esta frase de la novela:

Azuloso titila en alguna que otra ventana el primer serial de la televisión; poco a poco ya está en todos. Ventanas centelleantes con las que se alhaja la noche.

No tiene desperdicio.

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9 Comentarios

  1. Hace algunos meses, cuando leí “Los excluidos”, me declaré un rendido admirador de Elfriede Jelinek. Ahora, tras concluir “La pianista”, y aunque me parece bastante inferior a la novela citada, no puedo sino reafirmarme en lo dicho: Jelinek es diferente, es distinta a todos los demás. Sus libros parecen flores extrañas en medio de una pradera repleta de vulgares margaritas, – que me perdonen el desprecio todos aquellos que gusten de esa extendidísima florecilla -, perturban, inquietan, descubren el lado más oscuro del ser humano. Los demás, o sea los asimilados a las plácidas margaritas de la comparación, creo que ni se atrevieron, – el libro está escrito en 1983 -, ni se atreven a abordar temas tan escabrosos, con la contundencia y la crudeza empleada por la novelista austríaca. Así ocurre con el personaje egocéntrico y cerrado de Erika Kohut, y así ocurría también con el peculiar cuarteto de “Los excluidos”.
    Si a los temas tórridos que habitualmente nos presenta, aquellos que golpean las adormiladas conciencias de los lectores, unimos además su prosa dura, corrosiva, de frases impactantes y contenido provocador, – ¡prosa donde no tiene cabida alguna el diálogo puro! -, obtenemos la bofetada perfecta para cualquier intelecto acomodado. No es de extrañar pues que resulte repulsiva e incómoda en ciertos estratos sociales, no es nada agradable echarse al coleto frasecitas del tipo: “País de alcohólicos” o “Estos bárbaros ahítos, en un país en que, en general, reina la barbarie cultural”, – refiriéndose siempre al suyo propio, Austria -.
    Semejantes afirmaciones, aún en boca de personajes novelados, el “establishment” no las digiere ni recurriendo a puñados de bicarbonato. Y, aunque la celebridad de la autora impida un ajuste de cuentas inmediato, este tipo de afrentas no caen nunca en saco roto: la élite ha hecho siempre gala de tener una excelente memoria. Si la carretera, en forma de curva justiciera, nos alivió recientemente de determinado peso pesado, el caso de su amigo Peter Handke no debería hacerle bajar la guardia…
    Efectivamente, como apunta la reseña, no parece, ni por el tema ni por la forma, un libro pergeñado por una mujer. La sociedad clásica y tradicional, la que el reaccionarismo más recalcitrante no ceja en querer implantar, ya sea por las buenas o por las malas, no acepta nunca historias de este contenido, puertas afuera claro está, porque de puertas adentro todo está permitido, pederastia incluida… Y, si no hay más remedio, y algún alma descarriada ha de permitirse este tipo de locuras, que por lo menos sea la de un hombre. El papel de la mujer no es el de marimachos como Erika Kohut sino el de las heroínas de la literatura romántica: un ordenado hogar, un té a las cinco y un reparador y casto sueño, que los hijos ya vendrán de uno u otro modo.
    ¡Bravo por Elfriede Jelinek y bravo por su guantazo a todos los intransigentes de visión única!
    Cordiales saludos a los seguidores de solodelibros

    • Amigo Miguel,

      cuánto me alegro de que hayas disfrutado con la lectura de “La pianista”. Jelinek es una autora nada sencilla pero que no puede dejar indiferente: revuelve hasta lo más hondo de la conciencia del lector. No de muchos autores se puede afirmar los mismo.

      Saludos.

  2. Soy de Costa Rica y la felicito por su pasión por Jelinek. A mí también me parece que su obra es el de una mujer de nuestro tiempo que se cuestiona al ser humano despojada de moralismos y fantasías femeninas tan arraigadas en nuestra cultura.
    Una mujer a la que no le interesa dejar un mensaje positivo como lo requieren las “buenas conciencias”; sino alguien que explora al ser humano luego de un sesudo análisis y autoanálisis, supongo, de esta sociedad globalizada, capitalista, material, consumista, que enceguecida y ciega se aniquila ignorante de sí misma.

  3. Genial este libro, pero muy duro, agobiante incluso. Tuve que leerlo de a poco porque me resultaba tan impresionante y tan conmovedora la historia de Erika, y tan brutal la manera de contarlo, que había veces que prefería parar de leer. Pero me gustó mucho y no paraba de pensar cuánta gente habrá con una vida interior tan tormentosa, que lo pase tan mal como la pobre Erika.
    La película es una excelente adaptación, y la actriz Isabelle Huppert lo borda. La recomiendo también.
    Me gusta mucho vuestra página ¿Puedo poner un enlace de ella en mi blog? Supongo que no hay problema, mi blog es este: madoguna.spaces.live.com

  4. “La pianista” pertenece al género “literatura femenina” porque nos permite bucear en los insterticios de la mente de la mujer.Particularmente no creo en la literatura andrógina, por eso creo que nadie c omo jelinek logra expresar lo que una mujer siente.

  5. Hola te deseo feliz añoo nuevo y que sigas aconsejándonos estas lecturas y explicándonoslas de esa manera tan acertada. En uno de mis últimos post aconsejaba unos libros, pero puse tu enlace sin tu permiso para los que de verdad están interesados por la buena literatura.
    Un saludo

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