La saga/fuga de J.B. – Gonzalo Torrente Ballester

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La saga/fuga de J.B. - Gonzalo Torrente BallesterHay novelas inconmensurables, de las que resulta imposible decir otra cosa que un vehemente «Léanla». Ese es el caso de La saga/fuga de J.B., de Gonzalo Torrente Ballester, una novela con tantas capas, con tantos matices, con tantos aciertos y que depara tantas agradables sorpresas al lector que es imposible encerrarla y resumirla en una simple reseña; al menos en una que firme la señora Castro, que otros hay más capaces.

La saga/fuga de J.B. no es una lectura complaciente. Cuesta entrar en la historia que propone Torrente Ballester tanto como en su manera de contarla. Si les sucede, como a mí, que al principio les resulta la novela un galimatías inextricable, denle un voto de confianza y sigan leyendo. Al final las extrañas historias de los J.B. acabarán por atraparles de manera irremisible.

Muchos son los estratos de La saga/fuga de J.B. Por un lado está la historia de un pueblo, Castroforte del Baralla. Pueblo que tiene algunas peculiaridades, como la de albergar el cuerpo de una santa, Santa Lilaila de Éfeso, que llegó a bordo de una barca que los marineros del contorno tuvieron que rescatar. O la de tener un río donde se dan las mejores lampreas de la región, animales de una voracidad tal que no dejan nada de cualquier ser vivo que caiga en sus aguas. O la de desgajarse de la tierra y empezar a levitar cada vez que los castrofortinos tienen una preocupación común.

Enlazada con la historia del pueblo se encuentra la de los J.B. Varios personajes ilustres de la historia del pueblo han llevado esas iniciales. Estos J.B. siempre han defendido Castroforte de la amenaza de una invasión o ingerencia externa, pero han entregado su vida para ello. Y es que los J.B. comparten una especie de destino común, un hado del que no pueden escapar y que, de hecho, está escrito en piedra –para el que lo sepa interpretar– en los capiteles de la colegiata del pueblo.

En el destino de esos excelsos J.B. se ve envuelto José Bastida, un oscuro profesor de lengua, antiguo preso político, que se define a sí mismo como “desgraciado”, pero que es un ilustrado conocedor de la historia de Castroforte. José Bastida actuará como narrador durante gran parte de la novela, aunque a veces tome la forma (quizá sería mejor decir el pensamiento) de los J.B. del pasado.

Jacinto Barallobre y Jesualdo Bendaña son los J.B. legítimos, pertenecientes a las dos familias principales del pueblo, en cuya historia José Bastida se ve mezclado. Durante los Idus de Marzo y según un oscuro vaticinio, uno de los dos, en cuanto J.B., debe morir. Y en Castroforte arrecian las intrigas, que llevan siglos cocinándose, para que el muerto sea el que más conviene según cada facción.

Las intrigas familiares, amorosas, políticas e incluso eclesiásticas son uno de los alicientes de esta novela donde el mito y la historia se cruzan y amalgaman para parir algo que podría compararse al realismo mágico, de no ser porque el manejo del lenguaje y sus registros, del que hace gala Torrente Ballester, lo convierte en algo decididamente superior.

El cambio en los registros del lenguaje es tal vez una de las características más inconfundibles de La saga/fuga de J.B. A veces usa el escritor un tono histórico, otras científico, otras mitológico, otras lírico, según el momento de la narración y según el J.B. que actúe en ese momento como intermediario entre el lector y esta compleja pero divertida historia. En cualquier caso el paso de uno a otro es siempre sutil y nunca perjudica el natural devenir de la narración.

Las formas de La saga/fuga de J.B. son llamativas, desde luego no sencillas, pero acentúan la historia, el fondo. Nunca lo oscurecen ni lo envilecen. En pocas novelas (desde luego no viene ninguna ahora a mi memoria) fondo y forma guardan un equilibrio tan perfecto, donde la segunda sirve de manera tan completa para resaltar al primero, donde ambos se combinan para crear algo superior y perfecto. De hecho, es que sin el estilo preciosista, ampuloso, que Torrente Ballester despliega en La saga/fuga de J.B. la novela estaría incompleta, no se entendería, no formaría el todo armónico que es.

La saga/fuga de J.B. representa la lucha eterna entre lo mítico y lo real y la necesidad humana de forjarse una identidad propia que nos sostenga en la lucha cotidiana, aunque sea a base de pamemas. Necesitamos creer. Y Torrente Ballester nos muestra, a través de una historia enrevesada, pero en la que no queda ningún cabo suelto, que la realidad y el mito son una especie de Jano bifronte. ¿Dónde empieza la realidad, dónde acaba el mito? ¿Es lo inexplicable una simple fantasía o se trata de un terreno del que el ser humano todavía no tiene suficientes datos?

Mientras cuestiones tan trascendentales son resueltas, entreténganse leyendo La saga/fuga de J.B. Se están perdiendo una de las mejores novelas de todos los tiempos.

2 Comentarios

  1. Le he dado un voto de confianza después de leer su entrada y a pesar de que en casa no gustó. Es rara pero veo a Gonzalo Torrente partirse de risa escribiéndola. Yo también lo paso bien pero sobretodo me preguntó cómo paso el filtro de la censura. ¡Es tremenda para la época!

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