«No siempre la calidad se encuentra dentro de los sellos independientes»

1
544

Una pregunta obligada: ¿por qué os habéis metido a editores? ¿Cómo nació la idea de crear Ediciones Baladí?

Se podría decir que esta es una profesión vocacional, siempre nos ha interesado la literatura. En primer lugar como lectores y, en segundo, profesionalmente. Debido a esta pasión común, nos conocimos en un canal de televisión temático sobre literatura que emitía en internet. Estuvimos trabajando en este proyecto un año hasta que decidimos que era un buen momento para lanzarnos a cumplir lo que parecía sólo un sueño.
Así nace Ediciones Baladí, una tarde en torno a unas cervezas, fruto de la amistad y los intereses comunes.

¿Qué ofrecéis como novedad? ¿Hay algún tipo de literatura o género que queráis explotar —o potenciar—?

Por un lado tenemos la colección Cruzando el Charco, en la que publicamos obras inéditas en nuestro país de autores iberoamericanos con una consagrada trayectoria en sus países de origen, como por ejemplo el argentino Juan Terranova o la chilena Andrea Jeftanovic. La otra colección que tenemos es Caleidoscopias, en la que ya hemos publicado a Eugenia Rico y a Cristina Cerrada. La idea es hacer de cada libro una pequeña joya. Para ello, prestamos especial cuidado a la edición: libros en tapa dura, diseño cuidado y un formato que hace fácil su lectura. Además las novelas van acompañadas de ilustraciones de reputados profesionales. En este sentido creemos que vamos a contracorriente en un momento en que algunas editoriales prefieren abaratar los costes de edición en detrimento del propio libro.
Aún así, y aunque suene a tópico, nuestra apuesta principal es la de la de la calidad. No creemos en la fórmula comercial de explotar un género literario concreto. No nos interesa encasillarnos como una editorial que publica novela erótica, negra, histórica, de aventuras…, sino simplemente como una editorial que publica buenos textos.

¿Consideráis que Baladí es un sello independiente «al uso»? Es decir, ¿cubrís un hueco que existía en el mercado, o más bien os guiáis por un instinto lector?

Baladí es un sello con escasos o limitados recursos económicos, que no independiente. No creemos en la palabra independencia asociada a la cultura. Sobre todo cuando se trata de identificar independencia con calidad y contraponerlo a la comercialidad. Pensar que lo comercial es algo ausente de calidad sería como insultar a la mayoría de los lectores. En este sentido la palabra independencia nos suena a una etiqueta de marketing tan válida como cualquier otra, pero con la que no acabamos de identificarnos del todo. No siempre la calidad se encuentra dentro de los sellos independientes, ni los grandes grupos están ausentes de ella.
Respecto a si cubrimos o no un hueco. Creemos que no se trata tanto de cubrir huecos concretos de un modo forzado, como de que nuestros libros tengan su propio hueco en la biblioteca de los lectores. A veces uno acaba inventándose los huecos y su necesidad. Ese, desde luego, no es nuestro objetivo.

¿Qué dificultades encontráis en la andadura de una editorial «pequeña»? ¿Qué tipo de estrategias de marketing os planteáis?

Como todas las empresas de este país creo que el primer problema que nos hemos encontrado es el hecho de constituirse como tal con la cantidad de trabas administrativas y el tiempo que conlleva.
Centrándonos en el tema editorial, creemos que las dificultades iniciales también son comunes a todas las editoriales. Nos referimos a tener buenos textos que publicar. Y este problema, por llamarlo de alguna manera, es constante. Más del 50% del trabajo del editor es leer de una manera voraz en busca de obras interesantes.
Otro buen porcentaje de las energías, como tú apuntabas en la pregunta, podríamos decir que se canalizan hacia el tema del marketing. Todas las editoriales sabemos lo importante que es la dimensión publicitaria de este negocio, como lo demuestran las campañas que hacen las grandes (aunque al final es el lector el que decide). Nosotros en la medida de nuestras posibilidades también luchamos por encontrar nuestro lugar en los medios de comunicación. La técnica que usamos en Ediciones Baladí es la de llamar a los periodistas a las 4:00 de la madrugada y secuestrar a sus mascotas hasta que ceden a nuestras exigencias. Es broma, supongo que hacemos lo que todos: tirar de base de datos y lanzar botellas al mar, en forma de libros y dossieres de prensa, esperando que alguna llegue a su destino.

Más del 50% del trabajo del editor es leer de una manera voraz en busca de obras interesantes

¿Cómo veis el futuro de la editorial? ¿Y el de la edición independiente en general?

Acabamos de empezar nuestra andadura, así que es muy pronto para ser optimistas o pesimistas. Las fichas están sobre el tablero y ahora hay que jugar la partida.
Y en respuesta al futuro de la edición independiente en general, no lo sabemos. Las cosas están difíciles pero no paran de surgir nuevas editoriales, hay quien dice que el futuro es de las independientes, pero creemos que también de las grandes, está el tema del ebook, etc. Hay editoriales que a los cinco años cierran o se consolidan, otras que cierran a los 10 años, otras que se mantienen, es decir hay ejemplos para todo. Supongo que al final el mercado acaba por regularse a sí mismo. Nadie tiene la clave del éxito al 100%, pero todos sabemos que desde luego pasa por publicar calidad, el lector no es tonto. Qué es calidad y dónde la encontramos, esa es la clave.

Ahora que tanto se habla sobre los ebooks y el futuro digital del libro, ¿cuál es vuestra opinión sobre los próximos años? ¿Corre el libro en papel algún riesgo? ¿De qué manera se afronta la edición con la inminente llegada del libro electrónico?

Empezaremos diciéndote que no creemos en los apocalipsis ni en las predicciones futuristas. Tampoco en los conservadurismos, por supuesto. El ebook es algo en lo que estaremos. De hecho nuestros títulos saldrán en breve en formato electrónico, a través de un contrato que hemos firmado con el distribuidor Leer-e. Pero, al menos actualmente, no creemos ni que la llegada del ebook sea tan inminente (al menos a nivel masivo) ni que el libro en papel corra ningún riesgo que no corriese anteriormente al ebook.
No se trata de una batalla entre el ebook y el papel. Esto es un invento comercial. En este sentido la industria marca los tiempos imponiendo el precio del producto y determina quién puede adquirirlo en un primer momento. Lo mejor de todo es que finalmente la última palabra en este debate la tienen los usuarios del producto en cuestión (en este caso lectores). Si el invento gusta y hay demanda, el ebook dejará de ser un lujo, bajarán los precios y todos podremos adquirirlo. En todo caso los editores no debemos de volvernos locos con esto, debemos de estar preparados para afrontar los cambios que vengan y tener claro que, ya sea en papel, ya sea en formato electrónico, la labor del editor seguirá siendo necesaria.

¿Qué defectos y virtudes tiene la edición en España? ¿Cuáles son sus retos?

Nuestro reto como ya hemos dicho, es conseguir vivir de esto, que no es poco. A partir de este punto, queremos crecer como editorial con buenos títulos y divertirnos con nuestro trabajo.
No se nos ocurre señalar defectos concretos de la edición en España en comparación con otros países. Tampoco creemos que tengamos defectos “españoles” específicos dentro de este sector. Si que quizá existe un mercado bastante saturado de publicaciones. Y todos sabemos lo que pasa si se edita más de lo que se vende, la ecuación falla para alguien. Pero, como te decíamos, al final probablemente terminará por autorregularse.

¿Podéis adelantarnos algunos próximos proyectos?

El siguiente título de Cruzando el Charco será Escenario de guerra de la chilena Andrea Jeftanociv, una gran novela que con una estructura y una prosa poética impresionante. Narra las experiencias vitales de una niña obligada a crecer en un ambiente que no se lo pone nada fácil.
En la colección Caleidoscopias editaremos la primera novela del poeta Óscar Santos Payán. Una novela iniciática que narra la historia de dos adolescentes en un entorno rural y cómo una serie de experiencias, que suceden durante las fiestas homenaje al patrón del pueblo, cambiarán sus vidas para siempre y su manera de concebir el mundo. Una obra que toca la fibra sensible y nos emociona por su sencillez formal y su profundidad intelectual.

Y por último, ¿algún libro que recomendar (a ser posible, uno publicado por Ediciones Baladí y otro que no lo sea)?

De Ediciones Baladí cualquiera de los tres que hemos publicado: El caníbal de Juan Terranova, Los amantes tristes de Eugenia Rico y Anatomía de Caín de Cristina Cerrada. Llevamos poco tiempo y sería como elegir entre uno de tus hijos, con el enfado consiguiente que supondría para el resto de ellos (y ya sabemos todos como son los autores con estas coas). Aunque quizá porque es el último, y sin que ninguno de ellos se lo tome a mal, Anatomía de Caín de Cristina Cerrada.
Fuera de las publicaciones de Baladí, ninguno merece la pena lo suficiente como para ser recomendado. Es broma. El último libro que hemos leído los dos y nos ha encantado, por citarte alguno publicado recientemente y no caer en los consabidos autores de siempre, El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan de Patricio Pron.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here