Noventa por ciento de todo – Rose George

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Noventa por ciento de todo - Rose GeorgeCasi todos los productos que compramos han llegado a nuestras manos por mar: desde el gas con que nos calentamos en invierno a la ropa que llevamos puesta. Y aunque la mayoría somos conscientes de esa realidad, no sabemos nada en absoluto sobre la industria marítima que nos sirve a diario.

De acabar con esa ignorancia se encarga la escritora y periodista Rose George en Noventa por ciento de todo, un libro muy interesante y documentado que proporciona una visión de conjunto del transporte de mercancías por mar. Un libro tan informado como ameno, basado no solo en el trabajo de documentación de la periodista y escritora británica, sino también en su propia experiencia a bordo de un enorme buque portacontenedores.

Precisamente, los enormes contenedores son la piedra angular del transporte marítimo: su adopción por la industria permitió cargar y descargar los buques con mayor rapidez y prescindiendo de mucha mano de obra; al tiempo, modificó el tamaño de los barcos, haciéndolos cada vez más grandes (y, por tanto, más contaminantes); y el creciente tamaño de los buques ha obligado a ampliar a su vez los puertos.

Rose George nos descubre que la industria marítima ha sido siempre una industria de regulación laxa: pabellones de conveniencia, tripulaciones internacionales, poca inspección… que en las últimas décadas se ha vuelto aún más inhumana. Los marinos disfrutan, por regla general, de menos derechos que cualquier trabajador de tierra. Las compañías recortan allí donde pueden (y pueden en muchos sitios). Los naufragios y los accidentes están a la orden del día.

En su viaje, George cruza el Mediterráneo, atraviesa el canal de Suez, patrulla en un buque de guerra las costas de Somalia, conoce a tripulantes de todas las nacionalidades, visita los puertos de Oriente  y recopila cifras, muchas cifras. Su acierto es trufar esos datos con historias del mar, esas que seducen a los de tierra adentro desde que el mundo es mundo: historias de naufragios, de tormentas, de piratas… Y, junto a ellas, el día a día de la vida en el mar, rutinario y monótono para sus trabajadores, pero desconocido para quienes nos beneficiamos a diario de él.

Sin duda, el libro ofrece una panorámica completa de la industria del transporte marítimo y de su evolución en los últimos daños. Y lo hace sin resultar en ningún momento aburrido o farragoso. Pero a Noventa por ciento de todo le falta una cosa fundamental: posicionarse.

Rose George pinta un cuadro lleno de detalles, pero no extrae de él ninguna conclusión ni invita a que el lector lo haga. Retrata una industria contaminante, explotadora, opaca, que surca un mar donde las ballenas mueren y las pateras naufragan, pero la autora solo parece enfadarse en serio con los piratas somalíes.

¿Es este un ejercicio de periodismo del bueno, del que informa sin opinar? Seguramente. Pero se echa en falta un poco más de compromiso, de denuncia, de reflexión sobre lo que cuesta (no en términos económicos, sino humanos y medioambientales) el traernos todos esos productos que casi nunca necesitamos de verdad.

Noventa por ciento de todo es probablemente uno de los libros más interesantes e informativos que podremos leer este año. Pero podría haber ido un poco más allá y no lo ha hecho. Una pena.

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