Vida y muerte de Harriett Frean / Cuentos extraños – May Sinclair

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Vida y muerte de Harriett Frean / Cuentos extraños - May SinclairMay Sinclair fue una excelente escritora dueña de una fructífera imaginación y de una sensibilidad poco común. De ambas características tenemos una exquisita muestra en este libro que reúne la novela corta “Vida y muerte de Harriett Frean” y la colección de relatos “Cuentos extraños”.

Su sensibilidad se expresa en la lucidez, carente de todo sentimentalismo, con la que la autora logra captar la esencia de la vida, o tal vez sería más apropiado decir de cada vida: la esencia de esas pequeñas sensaciones, pensamientos y actos cotidianos que, a pesar de resultar anodinos, son profundamente reveladores y dan la medida exacta del ser que los realiza.

Esa sensibilidad se plasma con singular acierto en “Vida y muerte de Harriett Frean”, una novela corta que logra abarcar una vida entera deteniéndose precisamente en los detalles. La existencia de Harriett Frean se recoge en sus páginas desde la niñez a la muerte y, completa, es una muestra de la manera en que determinados hechos nos marcan de por vida, dando pie a decisiones que alterarán el curso de nuestra existencia. May Sinclair resume en esta breve novela el proceso de madurar y envejecer, presentándolo con sutileza como el duro aprendizaje sobre la verdadera naturaleza de ciertas cuestiones sobre las que estábamos engañados, asumiendo que los actos más trascendentes de nuestra existencia han estado equivocados por basarse en valores erróneos o impuestos; y, sobre todo, subraya la idea de que es difícil, sino imposible, cambiar las costumbres y las ideas que nos han acompañado una vida entera, las cuales nos envolverán como una segunda piel hasta en el momento de la muerte.

Por su parte, “Cuentos extraños” recoge una serie de curiosas narraciones donde lo sobrenatural es la excusa para meditar sobre lo metafísico, fruto del interés de la autora por lo paranormal. Divertidos, originales y muy imaginativos, estos relatos presentan el más allá como un mundo donde la esencia del ser humano, llámese alma, espíritu o inteligencia, alcanza su plena potencia.

Tras la muerte, se aprende a perdonar (‘La víctima’, ‘Si los muertos supieran’) y se ama de un modo que resulta inconcebible en vida (‘La naturaleza de la evidencia’, ‘El obsequio’). Desde la experiencia del otro lado de la muerte, las pasiones que agitan a los vivos parecen resultar banales y fuera de contexto cuando los límites de la consciencia se expanden pero, a su vez, el alma de los muertos necesita hacer entender de algún modo ese nuevo estado a quienes les importaron en vida, permitiendo que su recién adquirida sabiduría les beneficie de algún modo.

Las reflexiones metafísicas de May Sinclair no pueden dejar de lado la idea del infierno, que se plantea en ‘Donde el fuego no se apaga’. Planteado en todas sus partes con acierto, este relato narra en primer lugar el momento de lo que conocemos como pecado, que pronto dará paso al tedio que produce todo aquello que ya no es novedad y que después quedará sepultado por los años que lo separan de la muerte. Sin embargo, en el momento postrero y crucial, la conciencia lo trae de vuelta a la memoria, dejándolo fijado en la nueva consciencia para toda la eternidad. Y la eternidad se convertirá por tanto en un repetir una y otra vez ese pecado que ya en su momento se había convertido en un acto que sólo producía hastío. Encerrada en su infierno particular, el alma sufrirá una condenación tan penosa como las llamas del infierno tradicional.

A los originales planteamientos que Sinclair presenta, se une el ritmo acertado que impone en sus escritos, los cuales se desarrollan de una manera pausada que camina segura hacia el desenlace. En ellos nada sobra y, más allá de las historias chocantes, se muestra con sensibilidad y detalle (que habla no sólo de la capacidad de observación de la autora, sino también de interiorización y reflexión sobre lo observado) ese cúmulo de recuerdos, sensaciones, instintos y reflejos que es el alma humana y que marca cada una de nuestras existencias.

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