Suite francesa – Irène Némirovsky
10 de noviembre de 2006 por Sr. Molina
Tanto había uno oído hablar de este libro que, cuando cayó en mis manos, estaba bastante interesado en leerlo cuanto antes para poder formarme una opinión. Y para ilustrar el resultado, nada mejor que el refranero popular: Mucho ruido y pocas nueces.
“Suite francesa” es un libro incompleto, como casi todo el mundo sabrá a estas alturas. Su autora, Irène Némirovsky, de origen ruso y ascendencia judía, fue detenida por la gendarmería francesa en julio de 1942 y asesinada en Auschwitz a los pocos días. La idea de escribir una gran novela en cinco partes, un fresco de la situación en la Francia ocupada por los nazis, se vio truncada por ese crimen y lo único que la autora legó a la posteridad fueron las dos primeras piezas de su composición, ‘Tempestad en junio’ y ‘Dolce’.
En la primera se narra la huida de París de varios personajes que volverán a aparecer a lo largo de las páginas, y que Némirovsky planeó utilizar en toda la obra de forma recurrente. En ese éxodo forzoso se mostrará, a veces de forma descarnada (y otras no tanto), la confusión de los vencidos, la hipocresía de los poderosos y la bajeza en la que muchos cayeron como fruto de aquella hecatombe militar. Quizá este punto sea lo más interesante del proyecto de la escritora, puesto que el ejército invasor apenas es mencionado en todo el libro; las injusticias, los desórdenes y los ultrajes provienen siempre de compatriotas. La guerra no se muestra cercana, excepto en un par de escenas. Los alemanes, aunque presentes en el pensamiento, no se materializan más que en forma de bombardeos esporádicos. Son los propios franceses, en su huida desesperada, los que se degradan como seres humanos, robándose entre sí los alimentos o la gasolina, abandonando a su suerte a los más desfavorecidos y comportándose como animales irracionales.
En ‘Dolce’, la historia de un pequeño salto temporal y nos sitúa unos meses después, con la mitad de Francia ya ocupada y las tropas alemanas asentadas en el país. En esta segunda parte la narración se centra en mostrar esa convivencia forzosa de vencedores y vencidos, que provoca situaciones de muy diferente cariz, desde violentos roces hasta enamoramientos apasionados (y condenados a la desgracia). De nuevo Némirovsky se muestra especialmente sañuda con sus compatriotas, mientras que los alemanes son presentados como personas correctas, hasta cierto punto amables y considerados con sus ‘anfitriones’.
Como se puede observar, la historia, aunque tratada con un tono inusual, no deja de ser manida. Lo cierto es que la novela tiene su mejor baza en el tema que toca, siempre comprometido y digno de mención, pero como pieza literaria no tiene absolutamente un rasgo que la haga merecedora de mención. Irène Némirovsky es una escritora correcta, con cierta mano para la creación de personajes, pero poco más. El libro emociona (a ratos) más por el bagaje informativo que uno lleva a cuestas que por la tensión que la autora imprime a su prosa. La segunda parte es más afortunada en cuanto a comportamientos y representación de caracteres, gracias al enfoque de la escritora, que huye de ciertos estereotipos y nos muestra unos personajes creíbles por su debilidad y flaqueza.
Pero, repito, la novela no despierta un interés real en tanto que obra literaria; si acaso, como muestrario de situaciones horribles y aberrantes. A lo largo de sus más de cuatrocientas páginas uno se llega a aburrir con ciertos pasajes, por lo que uno tiende a pensar que el proyecto que Némirovsky tenía en mente hubiera terminado por ser un novelón infumable, pese a quien pese.
En resumen: un libro interesante como documento histórico de ese periodo tan oscuro de nuestra historia, pero adocenado como obra narrativa.

No es sólo interesante como documento histórico sino un impresionante y apasionante testimonio de la autora que vivió en sus carnes la persecución nazi. Novela maravillosa.
me encanto el maestro de almas y también el ardor de la sangre. ahora sólo puedo decir que disfruto mucho con suite francesa. no todos los capitulos son de igual calidad literaria. os recomiendo uno dedicado exclusivamente al gato albert. con la guerra por medio y la naturaleza siempre presente a flor de piel.
felices fiestas.
si os gusta irene nemirovsky, no dejeis de leer la obra de sandor maray.
No estoy en absoluto de acuerdo con la crítica de este libro. Me lo recomendaron hace unos meses y he de decir que lo estoy disfrutando. He terminado los dos relatos, y ahora sigo disfrutando con los apéndices. En la crítica, el Sr. Molina dice que la historia es manida… bueno yo diría que sería manida si se hubiera escrito el año pasado, o hace diez, o veinte años. Pero teniendo en cuenta que se escribió en el preciso tiempo en que sucedía lo que se cuenta, más bien es de una total originalidad. Retrata a los soldados alemanes como caballerosos, amables… y no dudo que en gran medida lo serían. No confundamos las aberraciones cometidas más tarde en las represalias por los atentados de la resistencia con la inicial convivencia pacífica con sus anfitriones, muchos de los cuales incluso los verían con cierta complacencia.
Lo que me encoge el corazón es saber que Irène Némirovsky sufriera muy poco después un destino que, a la vista de lo que cuenta y como lo cuenta, parecía estar lejos de esperar.
Siento discrepar de la opinión de algunos de vosotros y estoy totalmente de acuerdo con otros. El libro me lo recomendó mi hermana, lo saque de la biblioteca y después de leerlo me lo compré. Me ha parecido precioso, dulce, sabio…no es un libro sobre la ocupación, es un libro sobre las personas que vivieron la ocupación. Como se sentían y como lo vivieron. Ella no pretendía hablar de nazis, sino de personas, de franceses, y es una buena panorámica de la Francia ocupada.
Acabo de comprarme El baile. Saludos a todos
Discrepo completamente con el comentario del Sr Muñoz , “…..novelón imfumable” , “…adocenado como obra narrativa” me parece difícil de entender que provengan de alguien que tiene una sensibilidad fina.Criticarla porque no hace un alegato contra los alemanes siendo ella judía y víctima del nazismo es no entender en dónde se sitúa las novela que tiene el enorme mérito de trascender los regímenes políticos y analizar a los seres humanos en su esencia más allá de estar del lado de los “buenos ” o de los “malos”. Su prosa es maravillosa , elegante , y además con un sentido de la ironía genial .
REcomiendo su lectura!!
Discrepo totalmente de la opinión de vuestro crítico. La novela es brillante, está maravillosamente escrita, los personajes tienen profundidad y mucha vida, las descripciones te transportan a otras épocas y lugares con una viveza cinematográfica impresionante. Es una obra maestra, digna de leerse. Además, a mí al menos, me atrapó desde el primer instante, con la satisfacción de descubrir buena literatura. Leedla.
He leido varias novelas de esta escritora y todas las considero magnificas, si bien esta es pesada y lenta,no me gusta el retrato que hace de los franceses y alemanes, pero si es que esta por terminar es posible que la lectura la haré de otra forma, como si fuese un ensayo
un consejo leed más obras de esta autora que no son tan famosas pero si magnificas Ema
Yo la lei hace un año. Me ha sorprendido la opinión del crítico. Me ha parecido una novela finísima sobre grandezas y bajezas del ser humnao. Yo la comparo con Tolstoi, y lo bueno de Irene es que además tiene sentido del humor.
Pues yo he pasado una Semana Santa maravillosa leyendo la novela.
No estaba contaminada, me refiero al hecho de que desconocía por completo que hubiera sido un fenómeno literario y me alegro.
Me ha parecido una novela deliciosa, y tiene unas páginas a mi entender, brillantes, brillantes…
Y considero una apreciación un tanto despectiva, lo de “proyecto de novelón infumable”, no estamos ante un folletín. Pero en fín, opinar es gratis.
acabo de terminar deleer la novela, quiza no acababa de entederla,pero ahorasi, hay que ponerse en la delicada situacion de de autora,en plena guerra, temiendose lo peor,su narracion es de una elegancia y correccion, nada facil de lograr,situando la accion en tiempos tan delicadosmujer inteli9gente, fuerte y muy generosa con el futuro, dejando su maravillosa novela, como testigo de un a epoca dificil y controvertida, lo mejor no manifiesta ningun odio, a nadie, ni descaalifica a n adie. maravillosa persona IRENE.
La crítica que se hace de Suite francesa es muy pobre y considero que, comparada con otras novelas que funcionan en el mercado de libros, es injusta y corta de miras. Es una buena novela inacabada, que podría haber sido una muy buena novela. En cuestión de gustos no hay nada escrito, pero su lectura nunca aburre y nos recuerda los valores y miserias del Hombre de una forma interesante y, en mi opinión, original.
Recomiendo su lectura.
Ni caso al crítico.
Salud
Acabo escribir el nombre de Nemirovsdy en Google buscando más información sobre esta escritora y me ha sorprendido mucho esta reseña. Es posible que el tema esté manido, pero, que yo sepa, la calidad de una novela no se juzga por la originalidad del tema (habría que excluir el amor, el sentido de la vida, por ej., y a ver de qué vamos a escribir). Nemirovsky ha logrado lo que realmente define un libro como obra de arte literaria: ha creado una historia auténtica, en el sentido literario, que invita a su interpretación desde distintos puntos de vista y la ha llenado de personajes vivos, dibujados en rápidos trazos, en “Tempestad…” y, con mayor profundidad en “Dolce”. Es dura con los franceses, que no son propiamente sus compatriotas pues le negaron la nacionalidad, pero nunca maniquea. El narrador sabe estar por encima de prejuicios sobre sus personajes conservando, pese al tema que aborda, su imprescindible libertad. La novela es magnífica, a mi modo de ver, y ha sido todo un descubrimiento para mí, que apenas había oído hablar de ella. Y, al margen ya de la ficción, las cartas de su marido son conmovedoras, sobre todo tras la lectura de la obra.
Pues a mi el libro me ha impresionado. Por cierto que ignoraba que hubiese recibido tantos premios, menciones y recomendaciones. La primera parte es sobrecogedora; trata de loq ue más me interesa en el mundo: la condición humana. En cuanto a la segunda, no le encuentro ningún pero. Las descripciones me parecen tan vívidas, que se puede oler el perfume de un tiempo pasado y decadente. Me parece un libro delicado y frágil.
La gracia del libro es que fue concebido y escrito en el escenario mismo de la guerra por una mujer judía que a poco andar murió en un campo de concentración alemán. Tal vez las otras tres partes de la obra que la autora no alcanzó escribir, se reducen a la realidad que le tocó vivir y morir. Y todo lo que vino a continuación podría llenar y terminar la obra. La desesperada búsqueda por parte del esposo tres meses antes de que él mismo incluso cayera en manos alemanas, las gestiones de los editores por librarla, lo que sus pequeñas hijas, casi abandonas a su propia suerte, debieron sortear para seguir respirando, alimentarse y educarse, siempre con el manuscrito de su madre de Suite Francesa entren ellas, que tan bien resguardaron hasta este tiempo, dándonos las oportunidad de leerlo, de criticarlo, de opinar. Es lo que lo llena de magia, de vida, humanidad. Por lo mismo, al margen de cierta insulsez de estilo en la que convengo, apoyo el premio y su reconocimiento.
Tenía el libro desde hacía muchísimo tiempo, pero no encontraba el momento para leerlo. Tantas recomendaciones, críticas (casi todas positivas), premios,…me desincentivaban. Al final lo he leido y discrepo totalmente del sentir generalizado que se respira en vuestro comentarios. Me ha parecido un libro MAGNÍFICO dentro de las limitaciones que supone un obra inconclusa. Creo que para disfrutar del libro hay que partir de dos ideas fundamentales:
-No es un libro sobre el ejercito nazi y su invasión de Francia, su relato se centra en los franceses y su comportamiento ante un desastre nacional.
-Es la historia de la mezquindad y de la grandeza del ser humano. Creo que la obra intenta prescindir de la bondad o maldad de los regímenes y sus gobiernos para centrárse en personas concretas, identificables en su entorno, y en sus reacciones ante la adversidad.
Sólo partiendo de esta doble perspectiva puede entenderse que su autora (represaliada por el ejercito nazi y el régimen colaboracionista francés) no haga un alegato contra el nazismo, el antisemitismo o el colaboracionismo. Describe personas, francesas, de su entorno y como se comportan ante el desastre: hay luchadores, resentidos, mezquinos, héroes anónimos, resignados, supervivientes,…pero todos con su historia que explica (que no justifica) su comportamiento.
Me ha gustado por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. Y por la biografía de la autora. Lástima que no pudiera terminarlo.
Tal vez sorprenda el trato amable o en el peor de los casos, neutro hacia los alemanes, pero la autora huye de un esquema maniqueo de invasores e invadidos para narrar, a mi juicio con suma elegancia, una historia de melancolía y decepción, y estos sentimientos se encuentran solo en lo nuestro y en los nuestros.
Estoy empezando con el libro, llevo más o menos un 25% leído. Hasta ahora me gusta el ritmo y la descripción que hace del paisaje; en cuanto al retrato de los franceses, me parece que es la cruda realidad cuando se produce una guerra que saca a la gente de su habitual modo de vida y la lleva a situaciones extremas; se olvida la colectividad para centrar las preocupaciones en una sola cosa: sobrevivir a costa de lo que sea. Muy bien vuestro blog.
¡Qué extraño comentario, Anacleto! Yo, desde el momento en que inicio la lectura de un libro, voy teniendo una opinión sobre él: creo poder decir que lectura y opinión van a la par, si bien es cierto que al final puedo modificarla. A mí no me parece extraño en absoluto querer leer un libro sobre el que tanto se ha oído hablar para formarse una opinión propia y, si la misma se plasma en un blog, mejor para poder compartirla. Que quien lee asidua y voluntariamente (no por trabajo, estudios, etc.) lo hace para disfrutar es incuestionable para mí. El que alguien me diga cual es el ‘mecanismo’ de la lectura me chirría. Lamento discrepar contigo.
Veo que te ha chocado lo mismo que a mí: lo suavísimo que es el libro con los alemanes, que poco después iban a exterminar a Némirovsky y a su marido y su comunidad; aunque de antisemitismo no hay ni palabra en el libro: todos los alemanes son idealistas, correctos, guapos… y son los franceses los que son falsos y vendidos y rastreros la mayoría, que seguramente sí lo eran. Supongo que la intención de Nèmirovsky era publicar su libro… si vivía, y malamente podía poner de vuelta y media a los alemanes. Triste ironía, que ahora se celebre como un retrato ajustado de la situación un libro hecho para publicarse en condiciones de tiranía asesina y opresión. Y que sin embargo, como dices, se deja leer… pero ojo con él. Saludos.
Que no te haya gustado el libro, me parece correcto. Yo aún no lo he leído. Pero me ha chocado el inicio de la reseña, aquello de que deseabas leerlo cuanto antes para poder formarte una opinión. Yo creí que debíamos leer para disfrutar de lo que leemos, no para formarnos una opinión de lo leído. Lo primero, intentar disfrutar con la historia, lo segundo, formarse una opinión. Y al parecer, usted lo hace al contrario. No quisiera pensar que lee mucho para presumir de que lee mucho y para tener algo que escribir en el blog. Leeré más post, para intentar disfrutar de sus reseñas y después formarme una opinión de su condición de reseñista
Un saludo.
Sí, fue un libro muy recomendado hace ya un año, y que yo no he leído. Pareciera que la autora, por lo que cuentas, se concentró en mostrar como hace cambiar a la gente una catástrofe como fue una invasión. Como salen al exterior los monstruos que todos llevamos dentro, que el vecino tan simpático que tienes al lado de caso puede mantener bajo miles de llaves. Ya lo vimos con la guerra de los balcanes. En fin interesante en todo caso como documento de alguien que vivió la exterminación. Eso es importante también.
En la selección que uno ha de hacer obligatoriamente a la hora de comprar libros, he ido dejando éste en la lista de pendientes. Al final, creo que se quedará ahí.
Vuestras reseñas son siempre interesantes y sinceras. Un placer pasar por aquí.
Saludos.
Agradezco mucho esta crítica pues el libro me decepcionó tanto cuando lo leí que estaba preocupado: había recibido tantos premios y la crítica lo había tratado tan bien que pensé que nuevamente yo era un raro.
Menos mal que has puesto las cosas en su sitio. Tiene el mérito, como dices, de ser un buen documento histórico pero literariamente es flojo.
Tendrá que seguir leyendo vuestras críticas antes de comprar un libro.
Vaya, me has dejado un poco planchada con tu reseña, porque precisamente es el último libro que me acabo de comprar… Por lo menos dices que es interesante desde el punto de vista histórico, lo leeré con ojos más de historiadora que de lectora. Ya te contaré si coincido o no con tus palabras, pero mucho me temo que compartiremos al menos parte de la opinión.
Un saludo y enhorabuena de nuevo por vuestro blog. Me encantan vuestras reseñas.