¡Así de grande! – Edna Ferber

0
802

¡Así de grande! - Edna Ferber¡Así de grande! recibió el premio Pulitzer en 1925. Y, desde luego, si no una gran novela, es desde luego una obra que merece atención, especialmente porque es una de esas lecturas agradables, que dejan buen sabor de boca y todavía nos suscitan pequeñas reflexiones sobre esa cadena de avatares a la que llamamos vida. En definitiva, una novela capaz de hacer disfrutar a un buen número de lectores.

En ella Edna Ferber cuenta la historia de un gran éxito y, al tiempo, de un estrepitoso fracaso. ¡Así de grande! recoge y usa elementos del mito —mito moderno, pero mito al fin y al cabo — del “hombre hecho a sí mismo”, solo que el héroe en este caso es una heroína, ya que la novela está protagonizada por una mujer. Y como manda el canon esta mujer se esforzará en conseguir algo sólo para comprender que la felicidad estaba en otra parte.

Selina Peake queda huérfana muy joven y debe trabajar para mantenerse. Así se convertirá en maestra rural en un pueblo de emigrantes holandeses en las postrimerías del siglo XIX. Enseguida contraerá matrimonio y cuando queda viuda toma las riendas de la granja para lograr para su hijo una vida con más seguridades de las que ella misma ha disfrutado.

Ferber supo hacer de Selina un personaje interesante. Desde el principio de ¡Así de grande! se comprende que Selina es diferente a las personas de su entorno. De su amiga Julie, más conformista; y desde luego de los agricultores que pasarán a ser sus convecinos. Selina tiene un alma sensible: la belleza causa en ella una honda impresión, y es capaz de conmoverse ante una plantación de repollos, a pesar de la hilaridad general.

Al tiempo, es una mujer inteligente y con las ideas claras y, en cuanto tiene libertad para ello (en la pequeña comunidad de campesinos de la que pasa a formar parte las mujeres rara vez gobiernan sus destinos, ni tan siquiera sus granjas), sabrá alcanzar sus objetivos con buen criterio.

Selina es, como digo, un personaje interesante. Por eso el lector lamenta abandonarla cuando el foco de la historia se pone sobre su hijo. Selina ha trabajado duramente, ha abandonado el apasionamiento juvenil que la incitaba a ver la vida como una aventura llena de infinitas posibilidades, y lo ha hecho todo para que Dick tenga las oportunidades de las que ella careció.

Pero dada la sensibilidad de su alma, que conserva a pesar de haberse convertido en una atareada granjera, las oportunidades que anhela para su hijo tienen más bien que ver con viajar, desarrollar algún talento artístico, mezclarse de alguna manera en el mundo de la cultura, correr en pos de la aventura, puesto que tiene los medios para hacerlo.

Selina espera que su hijo viva lo que ella no ha vivido. Pero no se trata de una mujer que espera realizarse a través de los logros de su hijo varón. Simplemente cae en el error común entre los padres de considerar que la vida de los hijos es una prolongación de sus propias vidas.

Porque Dick no se mostrará para nada interesado en seguir el camino que su madre había trazado para él. Ambicioso, se convertirá en un agente de bolsa interesado en amasar una fortuna y no en perseguir la belleza, como su madre le recomienda. Pero la belleza se le aparecerá en forma de mujer, solo para hacerle comprender que su madre tenía razón.

¡Así de grande! es una historia en dos partes. Edna Ferber se sirve de dos personajes para completar no solo una historia, sino también una idea. La historia es la de Selina Peake, que no logrará hacer realidad la vida que sueña ni siquiera de forma vicaria a través de su hijo. La idea es la de que rara vez aquello que perseguimos con denuedo nos reserva la felicidad.

La felicidad es tal vez disfrutar contemplando la belleza de un campo sembrado de repollos. La felicidad es algo sencillo que tenemos hoy.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here