La inmensa minoría – Miguel Ángel Ortiz

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La inmensa minoría - Miguel Ángel OrtizSi en Fuera de juego Miguel Ángel Ortiz ofrecía un retrato cercano y tierno de la infancia, en La inmensa minoría va un poco mas allá en el tiempo y se arriesga a mostrar el tránsito hacia la edad adulta de unos chavales que rondan los dieciséis años. Pero que nadie espere una de esas sedicentes «novelas de madurez» o que nos cuentan el ingreso en el mundo de los adultos; el autor escoge a sus protagonistas no en función de sus cualidades y desarrollo, sino como espectadores de todo un universo que se condensa en los alrededores de la Barcelona de nuestros días.

Y es que La inmensa minoría nos habla de esos seres que pueden pertenecer al grupo genérico al que se refiere el título de la obra: un gran número de personas de clase media-baja o baja que se afanan por vivir sus vidas con dignidad y tratando de alcanzar sus metas con la más absoluta determinación. Pista y Retaco son dos muchachos apasionados por el fútbol que reparten su tiempo entre los entrenamientos con el equipo del barrio, las clases en el instituto y las cervezas en los bares. Sus expectativas son casi tan limitadas como los límites geográficos de un barrio cercado por una ciudad en expansión, brillante y cosmopolita, pero que olvida a aquellos habitantes que no se ajustan con ese ideal.

Al igual que ocurría en su anterior novela, los protagonistas (todos) de La inmensa minoría son mujeres y hombres corrientes, sencillos, cuyos deseos son pedestres y, por desgracia, cuya frustración es casi inagotable. Aquí no encontramos héroes modernos, adolescentes seguros de sí mismos, padres comprensivos y hogares modélicos; lejos de los tópicos, Ortiz ofrece una mirada honesta al día a día de familias cualesquiera, sin adornos ni maquillajes. El paro, los malos tratos, las drogas, el fracaso y la mentira se conjugan con el respeto, la solidaridad, el orgullo o la decisión. Es decir, tenemos un retrato de una sociedad cotidiana, normal; en esa «normalidad» será donde resida el mordiente de la obra.

Porque la minoría a la que se alude es la que saca a la luz la miseria, la injusticia y la inmoralidad de toda una sociedad: aquella que prefiere vivir en una cómoda ignorancia para evitar reparar en el sufrimiento que provoca el caos en el que habitamos. Un caos efecto de las malas artes, de la prevaricación y del engaño, pero también de la escasa solidaridad que mostramos hacia nuestros semejantes o del horror que experimentamos hacia lo diferente. La narración del Retaco nos va enseñando que lo que consideramos normal puede ser muy distinto en función de quién mira y dónde mira; el chaval observa con sencillez las vidas de los habitantes de su barrio porque, lejos de estereotipos o ideas preconcebidas, los ve con una inocencia mezcla de su edad y de su falta de prejuicios.

La novela se cimenta en esa mirada libre de juicios: la inmensa minoría puede ser desgraciada y feliz; hartera y solidaria; feroz y desafiante. La vida se muestra como un devenir con algo de incoherente, caótico y azaroso, pero repleto de momentos fugaces que invitan a la belleza, al compañerismo o a la compasión. Obviamente, hay personajes que corren peor suerte que otros, pero ni se intenta justificar con una determinación basada en méritos, ni se recurre a un maniqueísmo de «buenos» y «malos». Quizá el único momento algo edulcorado (por idealista en exceso) sea la relación de los jóvenes protagonistas con el movimiento 15M y algunas de las repercusiones que tiene en su barrio. Por lo demás, hay que reconocerle al autor su coherencia en el mantenimiento de una tensión constante entre el sentimiento y la crónica.

La inmensa minoría es un libro de lectura ligera, pero repleto de momento de una sublime grandeza: por sus personajes, cercanos y profundos; por sus vivencias, apegadas a la realidad; por su visión de la sociedad, honesta y sagaz. Miguel Ángel Ortiz se está convirtiendo en un cronista lúcido de un tiempo y unas gentes que no siempre tienen claro el camino a tomar. Merece la pena acercarse a su visión de ese mundo.

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