De la vida de un inútil – Joseph von Eichendorff

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Joseph von Eichendorff fue uno de los poetas mas relevantes del romanticismo alemán, que dejo también varias piezas de narrativa. Entre ellas se encuentra este delicioso De la vida de un inútil, una nouvelle vivificadora que logra reconciliar al lector con la alegría de vivir.

El inútil, que actuará como narrador en primera persona de su historia, resulta un protagonista de una vitalidad desbordante, que afronta cada quiebro de la vida con una sonrisa y una canción. Parte a la aventura de la casa de sus padre y, en efecto, aventuras serán las que le aguarden en el camino: trabajará como jardinero en un palacio, como aduanero y como criado de unos viajeros que se dirigen hacia Italia; por supuesto se enamorará, y ese amor será la causa de que corra de un lado para otro en pos de su amada.

Pero el verdadero amor del aduanero —como pasarán a denominarle los demás personajes de la obra—, es la vida: ese es el sentimiento que trasciende la obra entera. El sol, los árboles, los pájaros, las flores y la inmensa alegría de estar rodeado por ellos, bastan para que el protagonista rompa a cantar, bailar y tocar el violín. Su existencia es una celebración del gozo de estar vivo y un intento de trasmitir ese gozo a cuantos con él se cruzan. Y ese gozo, de alguna manera, logra llegar al lector.

A pesar de que el paisaje es un factor importante en De la vida de un inútil —no en vano Eichendorff es el creador literario del paisaje romántico alemán—, su importancia viene dada precisamente por la relación del ser humano con él. Las descripciones de jardines, bosques o vuelos de pájaros se imbrican perfectamente en la narración, enfatizando ese sentimiento de dicha que desborda el relato. El acento no recae sobre el paisaje, sino sobre lo que el protagonista siente al estar inmerso en él. La narración no es una mera exaltación de la naturaleza, sino que subraya el vínculo entre hombre y paisaje: la satisfacción que sentimos al ver un hermoso jardín o al descansar al sol.

El aduanero es un personaje de gran candidez, en cuanto sólo vive para la alegría. Su única ambición consiste en disfrutar de la vida, entendido esto último como alcanzar una sencilla felicidad, sin otra necesidad que la belleza del mundo, y el amor de su dama. A pesar de ello, se verá envuelto en una complicada aventura a la que se enfrentará con humor, aceptando cada acontecimiento con naturalidad y la mejor disposición de ánimo. El sorprendente giro final causará regocijo en el lector, pero también será recibido con ecuanimidad por al aduanero, maestro en tomar la vida como viene.

Recomendable esta novela que nos hace presente que la felicidad es una actitud, a la cual solemos dejar en la cuneta mientras perseguimos algún sueño lejano; recordándonos que la hermosura de la naturaleza y el deseo de repartir alegría a nuestro alrededor, pueden ser más que suficientes para quien sabe ser feliz.

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