Desafueros – Norberto Chaves

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Desafueros - Norberto ChavesLos aforismos suelen ser, casi siempre, de dos clases: aquellos que proclaman una verdad indubitable, y esos otros que provocan un atisbo de sonrisa, pero que no llegan más allá. En estos “Desafueros” de Norberto Chaves hay de ambos tipos, pero predominan los primeros, los que enuncian esos pequeños o grandes hechos de la vida, esos que todos podemos observar a diario, pero que en la mirada de un espectador atento e ingenioso se convierten en expresiones mayúsculas de sabiduría y sagacidad.

Se subtitula este libro “Literatura de emergencia para una época sin tiempo”, y algo de eso hay, realmente, puesto que Chaves divide sus frases en diferentes epígrafes que tocan muchos temas cotidianos: el arte, la moda, la política o el poder sirven a este escritor como fuente de inspiración para exponer, en pocas palabras, su visión del mundo. Visión, por cierto, que es más universal que personal, más globalizadora que excluyente, más objetiva que subjetiva (aunque estos aforismos estén compuestos desde la más absoluta subjetividad; y de un modo bien consciente). Chaves refleja una realidad que nos rodea, que tenemos frente a nuestros ojos todos los días y cuyas carencias e injusticias se nos presentan tan edulcoradas, tan maquilladas, tan manipuladas, que a pesar de ser omnipresentes casi terminan por ser invisibles.

Su visión es de un sentido común aplastante, expuesta con brillantez, humor y cinismo; y ese sentido común es siempre necesario, por más evidente que sea, porque la enunciación de algunas certezas parece seguir siendo necesaria incluso cuando esas certezas son públicas y conocidas. Si, además, se expresan con ingenio y chispa, el resultado es delicioso. Quizá lo mejor sea que estas sentencias hablen por sí mismas:

El arte llamado abstracto ha favorecido la proliferación de manchas de humedad firmadas.
Entiéndese por cultura de vanguardia las extravagancias de ciertas personas que detestan trabajar.
La justicia en manos del poder deviene crimen.
La democracia no elimina la dominación; simplemente, la legitima. Votar es elegir libremente el estilo de sumisión.
En esta sociedad de esclavos felices creerse libre es obligatorio.
Nadie sabe por qué «moderno» ha de ser sinónimo de «mejor». Pero nadie lo duda.
Dos posibles causas del optimismo: exceso de vitalidad o falta de inteligencia.
Con el progreso material el poder soborna a una minoría para que avale el exterminio del resto.

En pocas palabras: “Desafueros” es uno de esos libros que se pueden tener a mano siempre, para deleitarse con algunos de sus aforismos y la corrosiva ironía que destilan. Como el autor sugiere como nota final: «Si podemos llorar de la risa, ¿por qué no reírnos del llanto?»

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