Diario de un perro – Oskar Panizza

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Diario de un perro - Oskar PanizzaLa literatura está llena de pequeñas joyas y este “Diario de un perro ” de Oskar Panizza es una de ellas. Puede que no lo sea en cuanto a estilo, es un sucinto diario, o planteamiento, una visión del ser humano a través de los ojos de un ser “irracional”, pero a pesar de ello logra calar en el lector haciendo gala de una sensibilidad y agudeza mental impresionantes.

Panizza fue un escritor en contra de su tiempo, como se apunta en el prólogo. En contra del poder establecido, de los convencionalismos y de la tendencia del ser humano a creer ciegamente en ideas falsas. Y tal vez esa lucha constante contra lo establecido contribuyó a desarrollar esa lucidez de la que hace gala en “Diario de un perro”, aunque a la larga acabó conduciéndole a la locura.

El párrafo que da inicio al libro ya es de por sí ilustrativo:

Hoy me han vendido a mi nuevo amo. Yo soy del campo. Desde ayer estoy en la ciudad. Todo es nuevo para mí, y todo se precipita sobre mí en forma de impresiones extrañas. Puedo decir que desde ayer siento que soy un perro. Estoy pensando. Antes hacía todo esto inconscientemente. Veo que el pensar es un trabajo que a menudo provoca dolor. Lo que me preocupa es que ese trabajo no se ejecuta voluntariamente. Ya no soy tan feliz como antes, pero me siento más orgulloso.

Ese primer párrafo es una explicación certera de ese dolor que provoca el despertar a la verdadera vida consciente, cuando se abren los ojos de manera cierta a cuanto nos rodea y ya jamás se puede volver a cerrarlos, de manera que siempre se tiene presente la injusticia e iniquidad del mundo y, aunque se aparten los ojos, éstas permanecen grabadas de manera indeleble en nuestra mente. Pero, y esto es lo más hermoso, se puede sentir orgullo por haber despertado, por tener la fortuna de sentir ese dolor.

“Diario de un perro” va entonces más allá de la mera sátira sobre las costumbres algo incomprensibles del ser humano pues, de una manera desgarradora pero llena de ironía, no se limita a quedarse en lo externo. Si bien al comienzo el perro se centrará en describir con asombro cómo es la fisonomía de los hombres y la apariencia de las ciudades que moran, así como sus extrañas costumbres y modos de comunicarse en unas páginas que resultan desopilantes, poco a poco dará de lado esas cuestiones para centrarse en otras de carácter metafísico que le causan un desconcierto aún mayor.

De las costumbres absurdas que observa en los hombres extrae este perro la idea de que viven una vida carente de objetivos, alejada de toda espiritualidad o elevación. Su actitud hacia los animales, a los que maltratan para desquitarse de sus propios errores, demuestra su arbitrariedad y falta de moral o de algo parecido al menos a la equidad. Un día comienza a caer la nieve, que nuestro perro jamás ha visto antes, y la que describe como el “pecado blanco”, del que espera que acabe con el ser humano quien necesariamente debe ser castigado.
Y esta contemplación de lo humano da lugar a que nuestro perro comience a su vez a plantearse a sí mismo. Mientras otros perros viven felices gracias a su aceptación incondicional de lo que hay a su alrededor, que les pone a salvo de la duda y la reflexión, el nuestro vacila, indaga, teme, se mueve en la incertidumbre y sufre. En un primer momento se vuelve hacia la luna, presentada como el dios de los perros, en busca de iluminación, pero poco a poco comprende que la luna nada tiene que ver con lo que les sucede a los perros o a los hombres, o con ese impulso que él siente en su interior, alma o inteligencia, al que denominará el “no-perro”.

Ese concepto del no-perro viene a darnos una idea de las profundidades en las que se adentra nuestro héroe. Como fruto del proceso de racionalización anterior, de pronto es consciente de que dentro de él hay algo que va más allá de lo instintivo, de la necesidad de alimento y seguridad. Y ese no-perro puede un día abandonarle, dejando su cuerpo inerte desamparado, como el de un perro muerto con que se topa un día, de manera que la idea de la finitud viene a unirse a sus meditaciones.

Todo esto, evidentemente, es más de lo que puede asimilar un pobre perro cuyas últimas reflexiones versan sobre esa vida que se emplea en cumplir obedientemente lo que nos mandan para acabar muriendo un día, cuando nuestro no-perro nos abandona. Un destino triste que no deberíamos resignarnos a aceptar.

4 Comentarios

  1. Hacía ya un tiempo que buscaba este libro; lo leí hace unos años y, por lo que sea, no hallaba el modo de encontrarlo.
    Estoy de acuerdo con usted, es una pequeña joya. Quería decir que en mi humilde opinión el libro no pretende ilustrar el maltrato animal como dan a entender los dos primeros comentarios y, en realidad, el hecho de que sea un perro el que narre es una metáfora de la mente que cobra consciencia de sí misma y percibe lo ridículo, estúpido e irracional de la sociedad. Cuando leí el libro me sentí presa de la inseguridad; ya entonces relacioné al perro con el humano incomprendido que no quiere limitar su vida al mundo físico y ansía algo más, una sensación interna que le dé a entender que realmente está vivo; no suele esperar a ese ser un destino feliz, lo más probable es cargue con el estigma de rara avis y se consuma en la soledad y la incomprensión, que lo acaben considerando escoria de la sociedad, un proyecto fallido de la normalidad.
    No puedo evitar recomendar este libro, conduce a serias reflexiones, reflexiones plagadas de dolor mas, de nuevo estoy de acuerdo, hay cierta clase de orgullo en él.
    Por último, estimada Sra. Castro, su reseña es magnífica.

  2. Este libro es muy, muy bueno, no alcanzo a imaginar lo que le hubiera dado de sí el tema a Panizza ahora.

    Las personas de los comentarios anteriores se han equivocado, hablan de otro texto.
    salud

  3. Ayer lei diario de un perro y cuando lo lei 12 veces las lagrimas ya no me salian. Probe perrito si yo pudiera me llevaria a todos los perros abandonados del mundo a mi casa. No os da pena los perros que estan sufriendo , que tienen frio , xq los abandonais. Son animales y no os han hecho nada. Os gustaria que a vosotros , las personas , os abandonaran y pasaseis frio?. A que no pues asi es como s sienten los animales que estan abandonas. Xfavor acojerlos y no los dejeis ir tan facilmente. Gracias

  4. hola hoy e leido el diario de un perro y me parece muy tristr todo lo que hay dice y no aguante las lagrimas y me puce a llorar ojala y las personas tomen consiencia con lo que hacen y el daño que le hacen a esoa pobres animales que son una bellesa y lo unico que quieren es un poco de amor y compañia cuiden a sus mascotas no las abandonen ni maltraten ni maten a ningun animal por gusto o deporte

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