Las dos amigas y el envenenamiento – Alfred Döblin

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Las dos amigas y el envenenamiento - Alfred DöblinMagistral es la palabra que mejor describe a esta breve novela de Alfred Döblin, autor de la inigualable «Berlin Alexanderplatz«, que desarrolla en «Las dos amigas y el envenenamiento» la narración de un delito en un estilo que se anticipa en cuarenta años al nuevo periodismo de «La canción del verdugo» o «A sangre fría».

En «Las dos amigas y el envenenamiento», Döblin narra un hecho real acontecido en Berlín en los primeros años veinte, cuando una mujer maltratada confabulada con su amante decide matar a su esposo. Sobre esta turbulenta historia el autor construye una soberbia narración sobre tres vidas tumultuosas y la manera en que éstas se entrelazan fatalmente hasta conducir a un aciago final. Los hechos narrados, por su condición de inmorales (y aquí se engloban tanto los malos tratos y vejaciones sufridos por la esposa como el crimen que ella comete), pueden juzgarse a priori como actos horribles y censurables, no obstante, Döblin los expone sin juzgarlos, presentando a los tres protagonistas como víctimas, cada uno en un grado y de una manera distinta.

A ese distanciamiento contribuye la manera de narrar de la que se sirve el autor: frases cortas que componen un estilo descriptivo y somero que enumera lo esencial sin detenerse en detalles accesorios y que, sin embargo, logra crear una nítida imagen de cuerpo entero de los acontecimientos:

Sería raticida. Más adelante escribiría «para ratas de dos patas». Era lo más discreto y sería fácil de encontrar.

Pero lo verdaderamente cautivador de la manera en que Alfred Döblin nos da cuenta de esta historia es la manera en que, sirviéndose precisamente de ese lenguaje descarnado, logra representar la espiral de violencia, sentimientos tormentosos, dudas e infelicidad que atrapa a los personajes hasta conducirlos a un punto sin retorno del que, evidentemente, uno de ellos no podrá regresar. Las relaciones entre los tres personajes principales forman un triángulo del que Elli, la asesina, es el vértice acosado que acabará por romperse a causa de la tensión insoportable.

Elli se nos presenta como una muchacha alegre que se casa sin saber bien por qué con un hombre hacia el que pronto descubre que no siente afecto. Además aborrece el contacto físico y se somete a las relaciones sexuales con su marido de una manera mecánica que sólo logra agrandar el sentimiento de desamor. Su esposo, Link, decide vengarse de esa indiferencia convirtiéndose en un «amo brutal», que convierte la sexualidad en actos de depravación con los que humilla a su mujer, que no ha resultado ser lo que él esperaba.

Gracias al saber hacer de Döblin la gradación de los sentimientos de ambos esposos queda recogida casi de forma milimétrica en las primeras páginas. Así la infelicidad de Elli que pronto deja paso a la desesperación del ser acosado o la violencia de Link que se torna feroz, hasta convertirse en una compulsión.

Todo esto varía con la entrada en escena de Grete, con la que Elli pronto traba una amistad basada en los difíciles matrimonios de ambas. Aunque Grete no es maltratada, igualmente se siente humillada por su esposo quien, al obligarla a odiarle, le ha impedido ser la esposa amante que ella hubiera deseado. Con ese nexo la amistad entre ambas mujeres se torna inquebrantable y pronto deja paso a una relación de carácter sexual. Ahora se sienten fuertes y seguras, hechas la una para la otra gracias a una relación en la que han encontrado el asidero que necesitaban en sus vidas desorientadas. Si bien sienten cierta vergüenza, esta desaparece cuando piensan en el trato que han recibido de los hombres. Con su amor ilícito pretenden en cierta manera vengarse de la desilusión y el miedo que llenan sus vidas.

La sensibilidad del autor logra nuevamente trasmitirnos sin sentimentalismo ni falsa compasión cómo, en cierta manera, la relación con Grete logra desestabilizar aún más el precario equilibrio emocional de Elli. Por un lado la acosan los remordimientos a causa de una relación que sabe punible, por otro quiere demostrar a su amante que por su amor está dispuesta a todo, por horrible que sea. Y de esta manera se va fraguando en su mente la idea del asesinato. Ese acto abominable, que Elli no comprende en toda su gravedad, significa para ella la liberación del tormento al que la somete su esposo y la prueba más irrefutable de su amor por Grete. Pero cuando el crimen ha sido cometido Elli comprende que, lejos de recuperar la «parte buena de su alma» como esperaba, la ha perdido para siempre.

Y esa capacidad para describir una psicología, e incluso un alma, de manera tan matizada y perfecta, sin juzgar jamás y demostrando siempre un enorme respeto por todo lo insondable que ésta alberga; esa manera de indicar que el dolor, la repulsión y el rechazo que los actos humanos más reprobables generan, también afecta a quienes los cometen, con el agravante de que, al horror del hecho en sí, ellos suman el espanto de los actos que le precedieron y que quien juzga desde fuera no ve; todo esto, decía, es lo que convierte esta obra en magistral y su lectura en obligatoria.

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3 Comentarios

  1. Luego lean Berlin Alexanderplatz y verán lo que vale un peine. Novela total y si quieren más, vean la serie de televisión hecha por Fassbinder y tocarán la gloria de la creación alemana.Yo lo acabo de hacer y aún no me lo creo. Créanme no exagero.

  2. Si la verdad es que he querido encontrar una buena historia para leer y como usted lo describe es excelente… yo tambien la buscare y si la tengo que ordenar lo hare… Gracias por la informacion.

  3. Señor, la reseña es excelente. mañana mismo compraré la novela. Otra cosita, quisiera conocer su nombre, el nombre del autor de la reseña y su dirección electrónica para conversar de libros e intercambiar reseñas.

    Gracias

    Fernando Simenon

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