Las ilusiones perdidas – Honoré de Balzac

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Las ilusiones perdidas - Honoré de BalzacAdmira de Honoré de Balzac lo ambicioso de su idea La comedia humana, colección de obras con las que pretendía realizar un retrato de la sociedad francesa desde la Revolución hasta mediados del siglo XIX. Este retrato debería estar formado por más de un centenar de novelas, agrupadas por grupos y escenas, aunque al morir en 1850 el autor ‘sólo’ había alcanzado a escribir algo más de noventa.

Enarbolando la bandera del naturalismo, Balzac pretendía que sus novelas demostraran su teoría de que la sociedad y el entorno están directamente implicados con las acciones humanas. Sin embargo, y a pesar del detalle que el autor emplea para describir personas y objetos, sus novelas conservan cierto tufo a folletín donde a menudo la trama se enrevesa con las maquinaciones de malos contra buenos. A pesar de que los personajes evolucionan a lo largo de las páginas de sus novelas, cuando tienen por ejemplo el rasgo realista de arrepentirse de sus actos y tratar de enmendarse, para finalmente volver a caer en los mismo vicios y errores, hay algunos de ellos que trascienden a villano o buenérrimo de folletín. También las mil y una intrigas son las propias de las novelas del francés donde unos y otros se confabulan para perjudicar a alguna pobre gente, que jamás da un paso por librarse de un destino fatal que asume con resignación cristiana.

Pero por encima de estas características, que no defectos, Balzac logra realmente realizar un inmenso cuadro de costumbres donde aparecen por igual nobles, burgueses, obreros o cortesanas, todos ellos con un profundo carácter humano. Nadie como el francés para retratar esas pasiones que mueven al hombre; el vicio, la venganza, la envidia; y a veces la virtud, la bondad y el desinterés. ¿Por qué será que los menos creíbles son los personajes honrados? Será porque como la honradez no abunda en el mundo, se nos hace un poco inverosímil hasta cuando nos la relatan.

En Las ilusiones perdidas Balzac nos narra un periodo de un par de años en la vida de dos jóvenes amigos, el uno inventor y el otro poeta. Ambos viven en una pequeña ciudad de provincia, pero el poeta -Lucien-, gracias a los esfuerzos del inventor, marcha a París a probar fortuna con su talento. Sin embargo, pronto sucumbirá en la Babilonia moderna, donde una vida de placeres fáciles acaba por arruinarle y obligarle a regresar a su ciudad natal. Mientras, el abnegado inventor -David-, propietario de una imprenta e inmerso en las investigaciones que deben alumbrar un maravilloso descubrimiento, acaba por sucumbir debido a las deudas que la vida desenfrenada de su compañero arroja sobre él.

El personaje de Lucien de Rubempré está fenomenalmente plasmado. Lucien es un hermoso joven con indudable talento al que sin embargo seduce la vida fácil que otorga el éxito. Aun consciente de que el camino que sigue le aleja de sus ideales, tampoco le importa guardarse estos en el bolsillo mientras disfruta de los honores que considera que el mundo le debe rendir por su inteligencia y su belleza. Los ideales románticos sobre la amistad, el trabajo, el genio y la creación se combinan magistralmente en él con la caradura y el desparpajo del joven que anhela vivir bien. Como ejemplo, cuando termina por arruinar a su amigo David el arrepentimiento le empuja a tomar una decisión drástica, que abandona rápidamente cuando un inesperado salvador le ofrece retornar a París triunfante para vengarse así de sus enemigos.

El mundo editorial de la época, que Balzac conoció de primera mano, aparece fielmente retratado en Las ilusiones perdidas. También el mundo del periodismo, poco más que recién nacido pero ya consciente de su inmenso poder. Y por supuesto, la situación política de Francia tras la Restauración.

Hermosas actrices mantenidas por viejos burgueses enriquecidos con el comercio, honrados trabajadores, depravados aristócratas… son los personajes que una vez más desfilan por las páginas de Balzac, envueltos en una apasionante trama de intrigas que sirve como excusa para que el autor nos dibuje un vívido cuadro de costumbres. Siempre recomendable.

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15 Comentarios

  1. Hola desde el Perú.

    Sin duda una de las obras más elaboradas, aún cuando los detalles de algunos “procesos y tecnicismos” hacen de la lectura por momentos un poco “pesada”… pero el encadenamiento es brutal y de fuerte contenido….. nostálgico. Es una gran lección de vida

    Xava

  2. Las Ilusiones Perdidas están en el 4 o quinto tomo de la Comedia Humana -según la edición-, y allí se puede encontrar la continuación.
    Aparte, yo no pasaría por alto la propia decepción del inventor-creador, David, que también sufre su propia decepción, no solo a través del panoli de Ruben, sino cuando tras un infinito acoso por la competencia, termina vendiendo los derechos de su descubrimiento y, cual Cándide de Voltaire, se dedica a cuidar su jardín.
    Me gusta mucho el comentario sobre el arribismo de Ruben, en ningún momento tuvo vocación intrínseca por la escritura, sino que aprovechó los recursos de que disponía: cierta facilidad para escribir, belleza y juventud.

  3. Gracias As por el apunte, sí , me he colado mucho…pero bueno, sigo alabando toda novela del XIX, romanticismo, realismo o naturalismo, seguiremos buscando la continuación de Las ilusiones perdidas

  4. La vida de Lucien de Rubrempre continúa en esplendor y miseria de las cortesanas. Un gran lío en el que me meto Balzac, llevo muchísimos meses buscando y no lo encuentro, ni en librerías ni en ferias de libros usados.

  5. Disculpen, solo un pequeño comentario para jorge. Las obras del maestro Víctor Hugo no forma parte de la literatura realista. Es este genio creador uno de los principales representantes del romanticismo francés.

  6. ¿Cómo conseguir la continuación de Ilusiones Pérdidas. ¿Cuál es exactamente? Me dicen que está descatalogada pero podría intentarlo en librerías de libros antiguos.
    Gracias

  7. Desde luego, la novela del siglo XIX es la verdadera novela. Aún así, Balzac carece del punto de Stendhal o Galdós que dan a sus argumentos una “coherencia” más humana. Leed la continuación de Las ilusiones si os habéis quedado con ganas. Un saludo.

  8. He descubierto con esta gran novela a Balzac, y merecidamente este prolífico autor pasó a la historia por los siglos de los siglos, los best-sellers actuales se irán olvidando en el tiempo.
    Genial la literatura realista del siglo XIX de Balzac, Zola, Víctor Hugo, y aquí en España Pérez Galdós, Pardo Bazán….ninguno de estos autores me defrauda jamás y al terminar sus novelas me estimulan a seguir conociendo sus vastas creaciones.Ahora me toca Zola, pero volveré con La divina Comedia, es un autor que bien merece ser recordado y leído por los amantes de la literatura, su ubicación y descripción de la trama nos enseña mucho de esa época pasada en Francia, pero la personalidad y valores de sus personajes…!quién no conoce a algún Lucien, o a algún Petit-Claud, o a algún David¡….¡son todos tan humanos y tan universales¡….

  9. Me alegra mucho el haber encontrado esta página ya que tengo que hacer un pequeño trabajo sobre este libro y, sin duda, tanto el artículo como los comentarios me han servido de gran ayuda.
    Sin embargo, aún tengo algunas dudas, pequeñas, pero importantes… ¿Qué futuro cree el editor que puede tener Lucien en el mundo de las letras?, y ¿por qué piensa que la edición de poesia no es un negocio?
    Lo sé, son preguntas muy simples, pero como habréis notado, no me he leído el libro. Y no por falta de gusto, si no por falta de tiempo, no malpenseis.
    Espero vuestra ayuda, muchísimas gracias. 😉

  10. Qué bueno que se puede conversar sobre libros en Foros como este.
    Ilusiones Perdidas deja muchas reflexiones. Por ejemplo, acerca de la mecánica de los medios de comunicación, donde suelen predominar los intereses sobre las ideas y los valores. Balzac ilustra con inusual detalle muchos de los trucos, de las falacias, a las que suelen recurrir los periodistas. Creo que es un punto de partida para compendiar algo así como las Falacias de los periodistas, de la misma forma que Jeremy Bentham listó las falacias de los politicos. En este sentido, es una obra fascinante.
    Otro aspecto es la discusión sobre la honradez y la fama. En la novela se describe la caída moral de Lucien -a quien se describe como talentoso y atractivo a la vez- a partir de que comienza a usar los mecanismos corruptos del poder, como los compadrazgos y los amasiatos, vistos como peldaños para escalar posiciones antes inaccesibles.
    Pero a mi entender, el joven, que había preparado una novela histórica llamada El arquero de Carlos IX y un libro de poesías, ya empezó mal desde antes de caer en esa forma de corrupción, porque en realidad no le importaba la poesía por sí misma, ni la historia de Carlos IX era la pasión de su vida, lo que quería era hacerse famoso, y eso raramente se logra de buena manera. En suma, no era la persona que encuentra el sentido de su vida en la actividad solitaria de la investigación y la creación, por ello, coincidirá con la broma de su amante adolescente, que le dice: leyendo esos viejos manuscritos no ibas a llegar a nada, en cambio ahora eres un hombre de éxito.
    Me parece que Lucien era desde el principio un corrupto. El no comenzó su labor como una búsqueda por sí misma, como el protagonista de El Hombre que perdió su sombra, de Von Chamissó, quien decepcionado del amor y del poder se dedicó a estudiar las plantas, porque el tema le fue interesando cada vez más, y al final de su vida donó sus manuscritos a una Universidad.
    Lucien no es ese prototipo del verdadero artista, sino que desde un principio era un arribista. Le interesaba escribir para hacerse rico, famoso y tener amantes, no porque le fascinara investigar un tema y recrear una época, aunque nadie lo leyera. Salta a la vista el desinterés de Lucien por la vida en las bibliotecas y en los archivos. No encuentra en ellos el sentido de su existencia.
    En ese sentido, Lucien puede ser una anticipación de la degradada intelectualidad del siglo XXI: los autores que escriben ante todo para vender.

    • Me parece que tu comentario es bastante acertado, ahora mismo estoy haciendo un ensayo sobre el libro de las ilusiones perdidas, y tu comentario… aunque hecho hace 4 años.. me ha servido demasiado hahaha Me parece que lo que vemos es la degradación de la figura del poeta, puesto que Lucien se interesa más por la vida fácil y el mundo de las apariencias… de nuevo, buen comentario.

  11. gracias por su comentario, y por coincidir en un asunto que a todas luces es evidente, normalmente la gente que maneja el mercado-para decirlo de manera directa- nos quiere vender entretenimiento barato, y muy poca literatura, supongo que en españa debe de ser más espantoso que en el perú, pues allá se compra más. afortunadamente todavía nos queda una trincherita de buena literatura para poder disfrutarla.

    saludos

    juan carlos guerrero

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