Las vírgenes sabias – Leonard Woolf

1
1389

Las vírgenes sabias - Leonard WoolfLas vírgenes sabias es una novela en clave con la que Leonard Woolf planteó una crítica severa, e implacablemente mordaz, a la clase media británica, que a principios del siglo XX apenas comenzaba a sacudirse de encima los prejuicios victorianos.

La novela causó profundo revuelo en la época, al ser sus personajes remedos de personas del entorno familiar del autor, a las que no les agradó el verse retratadas de manera tan poco favorecedora en la obra. El propio Harry Davis, protagonista de la novela, es un trasunto de Leonard Woolf; mientras que Camilla Lawrence representaría a su esposa, la celebérrima escritora Virginia Woolf.

Leonard Woolf buscó representar la vaciedad de una sociedad inculta, prejuiciosa, poco laboriosa y acomodaticia, a través de la mirada incisiva de Harry Davis, un joven desencantado, incapaz de cerrar los ojos a una realidad marcada por la estulticia, pero seguro de disponer de la fuerza moral para vivir su vida de una manera distinta, escapando a los trillados caminos de lo convencional.

Harry Davis vive asfixiado por su ambiente familiar y social. Su deseo es vivir la vida con intensidad, con vigor, desde una consciencia que debe ser tanto intelectual como física. Y es aún lo suficientemente joven para pensar que puede lograr escapar al corsé de los convencionalismos. Así, el amor por la hermosa Camilla Lawrence se le presentará como una fuerza arrolladora capaz no sólo de dar sentido a la existencia, sino también de actuar como portal de esa realidad, plena en todos los sentidos, que anhela.

En general, a lo largo de toda la novela se plantea una reflexión sobre esa idea de la necesidad humana de vivir con intensidad, referida no únicamente a tener experiencias extraordinarias, sino, simplemente, a tomar conciencia de lo irrepetible de cada día y, como consecuencia, elegir el camino que deseamos tomar, sin atender a imposiciones sociales. En ese sentido, cada personaje representa una manera de perseguir ese ideal o haberlo abandonado: Harry Davis parece el hombre fuerte dispuesto a no doblegarse; Gwen Garland, recién despierta a la idea de tomar las riendas de su vida, también parece dispuesta a presentar batalla; su hermana Ethel ha asumido con resignación las imposiciones de una existencia que no tiene fuerzas para cambiar; mientras las señoras Garland y Davis jamás se han planteado el que las cosas pudieran ser de otro modo.

Pero, por encima de la crítica social que encierra, Las vírgenes sabias interesa sobre todo por la reflexión que presenta sobre la condición femenina. El ambiente opresivo que rodea al joven Davis es en parte consecuencia de sus relaciones con mujeres que han amoldado su carácter a los estereotipos de la época, lo que convierte sus vidas en existencias cuasi vegetativas. Madres, vecinas, hermanas, jóvenes o viejas, se doblegan a las imposiciones sociales, hasta el punto de que sus vidas parecen intercambiables. El matrimonio y el nacimiento de los hijos marcan su existencia de manera que en la joven prometida se adivina ya a la venerable matrona.

A través de la mirada crítica de Harry Davis, el autor pone en evidencia la vacuidad de una existencia donde la aspiración más sublime es la de conseguir esposo. No obstante, no deja de ser peculiar el que presente a la joven Camilla Lawrence, una joven con inquietudes artísticas e intelectuales, como una mujer fría, incluso frígida, incapaz de albergar aquellos sentimientos que se suponen femeninos: amor, pasión, deseo de entrega. Así, si por una parte la obra reivindica el derecho de las mujeres a ser más que esposas y madres, parece dar a entender que aquellas que no eligen ese camino poseen alguna tara física o moral.

Pero, en definitiva, y como el propio Davis comprobará, tampoco a los hombres les resulta sencillo escapar a las convenciones sociales que aplastan tantas vidas.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here