Mal de escuela – Daniel Pennac

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Mal de escuela - Daniel PennacDaniel Pennac vuelve a darnos una lección magistral, repleta de lucidez y sentido del humor, en este Mal de escuela, un libro que versa sobre ese eterno tema de debate que es el fracaso escolar. El acierto de Pennac es enfocar la visión de esta obra directamente sobre el mal estudiante, de modo que singulariza cada individuo de esa estadística negra que mancha todo sistema de educación.

Daniel Pennac fue un mal estudiante, lo que él mismo llama “un zoquete”, y esa circunstancia le permite abordar el espinoso asunto desde una perspectiva pegada a la realidad, lejos de retóricas de despacho. Su experiencia como profesor durante veinticinco años, en muchos casos impartiendo clases a alumnos especiales, le concede también el punto de vista de quien está al otro lado, tratando de trabajar día a día con alumnos desmotivados, que se empeñan en levantar con esfuerzo una barrera entre ellos y el conocimiento.

Pennac nos dibuja así el retrato de un alumno que no pretende ser rebelde, que no es necesariamente poco trabajador, pero que no rinde en clase, simplemente porque no comprende. En algún momento se ha descarriado, separándose del resto de la clase. Incapaz de asimilar alguna noción y perdido el pie, la distancia entre el grupo y él se va haciendo cada vez mayor. Convencido de su incompetencia, el alumno se rinde.

Ante esta situación, profesor tras profesor se aferra al conocido recurso de “Le falta base”, para abandonar a su suerte a un náufrago que se hunde y que, entonces sí, puede adoptar esa actitud de rebeldía o de ser incomprendido que tanto gusta entre los adolescentes. Pero su fracaso es el del profesor que no acierta a derribar la barrera que le separa de la materia que debe dominar, y que prefiere encogerse de hombros antes que dar marcha atrás hasta el momento en que el alumno descarriló.

Por su parte, los padres del mal alumno raras veces saben afrontar el problema y plantearse seriamente la búsqueda de una solución. La falta de tiempo o la desilusión les llevan a mirar para otro lado, fingiendo que todo está bien, o a estigmatizar al estudiante, augurándole el más negro de los destinos como consecuencia de su ignorancia e ineptitud.

Como consecuencia de las actitudes de quienes deberían ayudarle, el joven abandona por completo cualquier esfuerzo. Convencido de que estudiar no va con él, deja que crezca sin cesar la muralla que lo separa de sus compañeros, profesores y padres. Los esfuerzos que debería emplear en formarse, se le van en encontrar excusas que le justifiquen ante unos y otros, una agotadora tarea que, sin embargo, no le reportará más que insatisfacción.

Aunque en Mal de escuela Pennac apunta que el mal alumno existe desde el principio de la educación pública, a la que parece inherente, no deja de señalar la parte de culpa que en los últimos tiempos puede tener en el fracaso escolar la pérdida de valores de nuestra sociedad, que ha convertido a nuestros niños y adolescentes en consumidores de pro, incitándoles a adquirir productos (con un dinero que aún no ganan) y sin darles tiempo a que se hagan con los conocimientos y la madurez necesarios para desarrollar un criterio propio.

Pero, afortunadamente, hay profesores y familias que se implican, esforzándose en derribar la barrera que los malos estudiantes levantan en derredor. Les convencen de que no son unos fracasados, de que estudiar y aprender sí va con ellos y les demuestran que el futuro les tiene un lugar reservado. A base de hacerles comprender que al conocimiento se llega por los pasos contados, que cada clase o cada hora de estudio es importante en sí misma, sin tener que medir continuamente el conjunto, logran, por ejemplo, que un mal alumno se convierta en un profesor y novelista de la talla de Pennac.

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14 Comentarios

  1. alguien me puede responder a estas preguntas se los agradecería:
    porque daniel tiene tan mala ortografía?
    porque daniel toma la decisión de robar?

  2. Ler es lo mejor que hay,este libro me ha hecho reflexionar y darme cuenta de lo mala maestra que he sido con los alumnos de difisil conducta y aprendizaje que se presentan dentro de un salon de clases, siento que pude hacer mucho por ellos y que lamentablemente los defraude rechazandolos y apartandolos .. No me vi involucrada yo como la historia de DANIEL PENNAC , pero si he tenido casos de estos niños etiquetados por su conduta ,y que nosotros como docentes no estamos haciendo nada importante para que estos niños se sientan sin mal de escuela .

    • perdoname, Tibizay. Vos lo mal que estas haciendo es seguir enseñando con esas faltas de ortografia. Solo dejame decirte que difiCil se escribe con C y conduCta tambien. Ponete a estudiar antes de enseñar

  3. […] a su rescate, ha hecho en su obra Chagrin d’école, que en castellano se ha traducido como Mal de escuela, un monumento a la capacidad redentora de la lectura y de los buenos maestros. El autor, maestro […]

  4. soy una alumna del profesorado de educacion fisica… y gracias a una profesora deseo mucho leer el libro,hoy en su clse hablo de este libro y me motivo mucho a leerlo, por que te lleba a reflexionar de muchas cosas que uno fue pasando y que lo dice el mismo libro, son verdades que pocos quieren escuchar. somos muchos los alumnos rotulados, muchos profesores tradicionalistas que en ves de ayudarte a ser mejor docentes, te enseñan lo peor que es dejar de lado al alumno que supuestamente » no entiende» o «no le salen las cosas. es un libro para que todos reflexionemos y tratemos de fijarnos que ¿esta bien lo que hacemos?. gracias!

  5. Soy una maestra motivada con mi tarea docente y no he perdido la ilusión en los quince años que llevo trabajando, no obstante cada vez se hace más difícil llevar a cabo nuestra tarea por los factores que tenemos en contra. Si nos ponemos a analizarlos entramos en un círculo vicioso donde no se sabe dónde está el principio y llego a varias conclusiones, la más lamentable de todas es la desconfianza existente hacia el profesorado. Soy bastante autocrítica y pienso que por algo será. Abogo entre otras muchas que no puedo reflejar por falta de espacio, por una formación del profesorado que está bastante lejos de lo que se está enseñando en las escuelas de magisterio.Hoy más que nunca, el maestro/a debe estar mejor preparado para afrontar la escuela de hoy. Se debe proporcionar una formación intelectual y didáctica al futuro maestro y exigirle un rendimiento acorde a la responsabilidad que va a tener en el futuro.

  6. Estoy deseando leer este libro. Ya vi las estupendas reseñas en Babelia y Qué leer, y ahora la tuya aún me ha animado más. Como docente, creo que tiene que ser una obra interesante, aunque quizás mi punto de vista sea más crítico al conocer de cerca la realidad que aborda. Desgraciadamente, por muchas ganas y entusiasmo que le pongamos, a veces la realidad nos hace ver que no podemos enganchar a todos los alumnos. Tenemos muchos factores en contra, pero no podemos dejar de luchar. Por lo menos mientras tengamos ilusión.

    Saludos

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