Revelaciones y Magias – Miguel Ángel Zapata

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Revelaciones y Magias - Miguel Ángel ZapataCuando hablamos de «Baúl de prodigios» ya comentamos que una de las características más destacadas de Miguel Ángel Zapata era su imaginación narrativa: la ocurrencia fantástica, el humor irracional, la ensoñación… todo tiene cabida en su particular universo que aúna lo onírico, lo surrealista y lo sarcástico.

«Revelaciones y Magias» es más de lo mismo, y en esta ocasión esta frase hecha no debe sugerir connotaciones peyorativas. Al contrario: Zapata se ha afianzado en su estilo de escritura, puliendo su capacidad de observación de lo cotidiano hasta límites imposibles. Cada microrrelato es una pequeña joya, una obra de relojería que su autor ha cuidado con todo el esmero posible, tanto en la forma como en el fondo. La escritura de Zapata se asemeja a la prosa poética: cada término ocupa su justo lugar y parece que hubiera sido escogido entre otros muchos posibles (le mot juste) para realzar la belleza del texto.

Esta característica se da sobre todo en la primera parte del libro, las ‘Magias’ a las que hace referencia el título. Esta sección está compuesta de cincuenta y siete brevísimas historias, siguiendo la estela de «Baúl de prodigios»; más que historias, cabría hablar de instantes, de percepciones, de miradas, de ensoñaciones, de atisbos, de recuerdos, de visiones o de incertidumbres. Y es que los microrrelatos de Miguel Ángel Zapata huyen de la realidad (aunque en muchos de ellos esté muy presente) y se inscriben en la fantasía más pura, teñida siempre de humor y de belleza. No obstante, también hay textos que juegan con lo sentimental, con lo más humano, sin desechar por ello la imaginación. Vean como muestra el siguiente texto:

Tengo que ser más rápido, incrementar mi velocidad a toda costa.
He cometido el error de lanzar mis peores insultos a Irene, humillándola con el sonido de mi voz como jamás antes había hecho.
Y debo ahora superar el avance velocísimo de mis palabras, adelantarme a ellas antes de que alcancen los oídos indefensos de Irene, abortar su infame objetivo de provocar un daño que sería irremediable, de manifestar un odio hacia ella que ya he dejado de sentir merced a una rectificación arrepentida que espero aún obre a tiempo.

Es en ‘Magias’ donde Zapata da lo mejor de sí, desde luego. Entre las más de cincuenta historias que conforman la sección apenas hay alguna que desmerezca, que suponga un desfallecimiento narrativo. Desde la más pura ciencia-ficción hasta el relato de terror, el autor juega con nosotros gracias a la elegancia de su estilo y al humor siempre presente en cada línea. Cada uno de los microrrelatos nos seduce de forma diferente con las mismas herramientas; es la magia de la escritura la que los torna originales y bellos.
La segunda parte, ‘Revelaciones’, está estructurada en diferentes textos que parecen conformar un historia única, con un protagonista que narra algunas de las secuencias y un motivo recurrente en forma de mujer: Priscilla. Y aunque también comparten algo de la frescura de ‘Magias’, lo cierto es que se encuadran dentro de un registro más surrealista y poético: así, su lectura es conmovedora, pero no tan soberbia como la de la primera parte.

Con todo, la fabulosa prosa de Zapata abruma por su capacidad para la evocación, para el sueño. Gracias a estos textos lo onírico, la fantástico y lo mágico se unen para formar un libro de gran sabiduría, que deja un poso de intranquilidad en el lector; y es que, pese al divertimento, el autor pergeña una obra de lectura profunda, que admite más de una interpretación.

Miguel Ángel Zapata demuestra así que la diversión y la amenidad, que la imaginación y la novedad, no están en absoluto reñidas con la inteligencia y la hondura. Hay muchísima literatura —y de la buena— en estos brevísimos relatos.

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1 Comentario

  1. Completamente de acuerdo con usted, Sr. Molina.

    Miguel Ángel Zapata tiene eso tan difícil: universo y estilo propio. Sus peculiarísimos microrrelatos (como pinturas de Remedios Varo, de Ángeles Santos o de Max Ernst) rebosan imaginación, ingenio, humor, levedad y descaro a la vez que reflexión filosófica o moral, hondura humana. Algo tan difícil. Enhorabuena.

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