S. o la esperanza de vida – Alexandre Diego Gary

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Alexandre Diego Gary era un adolescente cuando sus padres, el novelista Romain Gary y la actriz Jean Seberg, se suicidaron con apenas unos meses de diferencia. Como cualquiera comprenderá, este hecho hubo de ser doloroso y perturbador en extremo; tanto, que Alexandre publica un libro después de treinta años en el que rememora esos hechos desde una perspectiva ficcional como (perdonen el cliché) forma de exorcizar a esos fantasmas. El resultado de ese esfuerzo sentimental y memorialístico es S. o la esperanza de vida, una novela aburrida, ególatra y con ocasionales destellos de verdad, aunque Gary haya considerado la narración como una excusa para el sentimentalismo más autoindulgente.

El libro se aborda desde la construcción de un protagonista, trasunto del autor, que bajo sus mismas circunstancias vitales trata de afrontar su vida con serenidad mediante el recuerdo y la plasmación de éste en la escritura. El texto se confecciona con saltos en el tiempo, desde el presente en el que el narrador se encuentra y desde el que recuerda algunos acontecimientos, hasta varias etapas de su pasado que marcaron el devenir de su vida; esa trama discontinua conforma la imagen de un hombre solitario, apenado y con un enorme peso a sus espaldas que le imposibilita el avanzar, aunque también le otorga una peculiar visión de la existencia.

A grandes rasgos y sin entrar en detalles, podríamos decir que S. o la esperanza de vida es una novela optimista, pero con un envoltorio tremendamente amargo. Eso sin entrar en detalles, claro. La cruda verdad es que el libro es farragoso, engolado y tramposo. Gary juega con las emociones como un prestidigitador: las enseña, pero nunca son lo que parecen. Hay mucha verdad en esta historia, pero se la presenta como un elemento artificioso, mendaz, una suerte de recurso para provocar la empatía del lector. El engaño funciona en las primeras páginas, pero pronto descubrimos que la novela se basa en la acumulación de unas vivencias apoyadas en la anécdota; anécdotas a veces ridículas, en ocasiones banales y en todos los casos profundamente narcisistas. El autor se recrea en su propia importancia (enmascarada por su creación textual, sí, pero siempre presente) de manera constante, convirtiendo la primera persona en una losa para la elaboración de la historia, en lugar de acercarla al lector y establecer una empatía convincente y emocional.

S. o la esperanza de vida tiene todos los elementos para crear una historia intensa y vital, pero naufraga en su falta de honradez sentimental, en su forma egoísta de tratar las vicisitudes de una vida rota, en sus innúmeras disquisiciones tan íntimas como frívolas. Alexandre Gary aborda las peripecias de su existencia con una superficialidad ramplona, desarrollando una narración tediosa por la acumulación de detalles sin importancia; sólo algunas escenas alcanzan una altura emocional digna de elogio, si bien el estilo del autor tampoco contribuye demasiado a ello. El tono general es convencional y atildado: un perfecto ejemplo de escritura sin alma, aunque de factura inmaculada.

Resumen: no merece la pena acercarse a un libro engañoso y banal, que juega con unas posibilidades que ni remotamente puede aprovechar. Escojan otra lectura que les resulte más apetecible.

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