Salústio Nogueira, historia de un arribista – Francisco Teixeira de Queirós

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Salústio Nogueira, historia de un arribista - Francisco Teixeira de QueirósNo es necesario un resumen del argumento de Salústio Nogueira, historia de un arribista. Con esta novela el escritor portugués Francisco Teixeira de Queirós, poco conocido en España, pintó un retrato, no tanto del hombre dispuesto a todo para alcanzar un puesto prominente en sociedad, sino de la sociedad que consiente y aupa a ese género de hombre.

Tras el relato de la historia de Salústio se esconde un gran desencanto con respecto al gobierno y los próceres de la patria. Mientras ellos prueban sus influencias o buscan su fortuna, el bien del pueblo que nunca llega. Salústio es el ejemplo vivo de esa realidad, que ha cambiado poco en nuestros días.

Sin embargo, el novel diputado sólo pensaba en la política de la Nación. Todas las noches tenía ambiciones ilimitadas de poder. En sus sueños se veía rodeado de políticos que hablan con autoridad; a veces se mostraba soberbio e iba bien recostado en el carruaje de la compañía, seguido de un mensajero que trotaba. Lo habían hecho diputado y no tardaría en ser ministro. Esa suntuosa palabra resumía un mundo de aspiraciones y deseos.

Salústio tiene tres cualidades indispensables para triunfar en política: buena planta, facilidad de palabra y una ambición desmedida. Con las dos primeras al servicio de la última, avanzará a buen paso hacia el sillón ministerial.

Con su novela, Francisco Teixeira de Queirós señala la manera de hacer política de su tiempo. Los nombramientos e incluso las leyes se pactaban en los salones y las mujeres de la buena sociedad, con sus influencias, podían encumbrar o destruir a un hombre.

La política, por tanto, es un juego frívolo de salón. Y los gobernados son tan solo la excusa para jugarlo. Como una metáfora de esa realidad que Teixeira de Queirós quiso consignar, se describe en la novela la función benéfica que las damas de sociedad se apresuran a organizar cuando un incendio asola uno de los barrios populares de Lisboa. Las víctimas del fuego no son más que el pretexto para que un puñado de aristócratas se diviertan fingiendo ser actores por una noche.

Salústio Nogueira demuestra comprender rápidamente las reglas de ese mundo en el que es un recién llegado. Sin embargo, la novela no se centra de forma exclusiva en sus avatares. La narración abre el foco para dar una visión panorámica de ese pequeño pero poderoso universo formado por diputados, ministros, diplomáticos y sus amantes y esposas.

Solo con una cosa concreta trata Francisco Teixeira de Queirós de dar la medida moral de Salústio Nogueira: con su relación con Angelina. Angelina es una joven que Salústio llevó consigo a Lisboa desde su Braga natal con la promesa de casarse con ella.

La paciente y hermosa Angelina espera que Salústio cumpla con la palabra dada, mientras le ayuda en lo que está en su mano en su camino hacia el éxito. Como es una mujer modesta, Angelina sólo se puede ocupar de ganar algún dinero como planchadora con el que comprar buenas atavíos para que su seductor se presente de forma adecuada ante la sociedad que frecuenta y de la que ella permanece excluida.

Como resulta obvio, Angelina no verá cumplido su sueño de redimirse ante su familia casándose con el hombre con el que se fugó del hogar paterno. Los altos designios de Salústio solo pueden hacerse realidad con una buena boda.

Salústio Nogueira, historia de un arribista es una excelente explicación de por qué algunos países nunca salen de su atraso. A pesar de llevar el nombre de su protagonista en el título, la novela es voluntariamente genérica en las situaciones que expone para que resulte fácil comprender que en política hay muchos Salústio Nogueira, y muchos dispuestos a ampararle para así beneficiarse mutuamente. ¿Y el pueblo? Que siga esperando.

1 Comentario

  1. Soy un seguidor de los artículos de la señora Castro. Me gusta su escritura y sus juicios sobre obras y autores. Incitan a buscar el libro. Pero qué más puedo decir? No conozco mucho al autor y tampoco su obra. Me veo obligado a meterme a Internet o buscar en alguna biblioteca. Me parece que como polìtica ddel blog deberían entregar fragmentos extensos de la obra y sólo así poder determinar si se puede leer o no.

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