Asuntos propios – José Morella

4
1469

Asuntos propios - José MorellaEs muy de agradecer, me parece, que existan novelas como «Asuntos propios» en un momento como éste, en el que la literatura —o parte de ella— parece obviar determinadas realidades, centrándose en reavivar pruritos vanguardistas mirándose el ombligo y explorando territorios estilísticos y formales con la esperanza de hacer de la forma su particular caballo de batalla (olvidando que a) esas aspiraciones hace tiempo que fueron superadas, y b) la narrativa se construye, en buena medida, gracias a la realidad a la que hace, o debería hacer, referencia).

No es tanto que José Morella se erija en adalid literario de los defensores de la justicia social, no. El indiscutible valor de esta breve novela estriba en la capacidad de poner de relieve problemas cotidianos a través de una trama centrada en personajes cotidianos. Roberto, un traductor jubilado septuagenario, se enamora de Jacinta, la asistenta centroafricana que le cuida la casa. Esta situación peculiar provoca el que su hija, alentada por las habladurías de los vecinos de su padre, aproveche un pequeño accidente doméstico para llevárselo a vivir con ella y alejarle así de la que ella considera una simple aprovechada.

Partiendo de esta base, lo más fácil sería permanecer en la superficie de ese incidente: limitarse a mostrar la cantidad de prejuicios que los europeos tienen frente a los inmigrantes, o narrar la verdadera-y-siempre-única relación de amor entre el viejo maduro y tierno y la inmigrante solitaria y sabia. Morella, no obstante, elude entrar en maniqueas ficciones pseudo-sociales y se centra en contar lo que verdaderamente le interesa: la historia de un hombre que se enfrenta a la incomprensión ajena; no por su amistad con la persona extranjera, sino por su condición de viejo, de persona de la que se supone que no puede valerse por sí misma. En realidad, en «Asuntos propios» la relación entre Roberto y Jacinta no centra la trama, sino que sólo actúa como detonante para enfrentar al primero contra los recelos que su comportamiento genera en su propia hija. De esta forma, el lector asiste a una lucha (en un sentido literal) entre dos generaciones, una lucha entre dos formas de afrontar la existencia: la de Roberto, vitalista y esperanzadora, y la de su hija Isabel, inhibida y solitaria.

Lo que la novela pone sobre la mesa es la incapacidad de Isabel de asumir la independencia de su padre para tomar decisiones. El autor nos muestra las desavenencias que se desatan cuando dos personas completamente distintas se ven unidas por esa tenue necesidad de comunicación que implican las relaciones de consanguinidad. Roberto es consciente de sus acciones, sabe qué está haciendo en todo momento y se sirve de las palabras, del pensamiento (como traductor que es), para elaborar una explicación acerca de lo que sucede. Isabel, por el contrario, es pura acción: ni razona con su padre ni se cuestiona por qué hace lo que hace; se limita a actuar, a ejercer su fuerza cuando se encuentra en posición de hacerlo. Así, la palabra y el músculo, la pluma y la espada, se confrontan cuando Roberto reclama su derecho a decidir, a seguir viviendo su propia vida aun cuando la sociedad considera que ya no está en condiciones de seguir siendo independiente.

De ahí que «Asuntos propios» sea una gran novela: no tanto por su forma o por su estilo (si bien Morella teje una trama magnífica con un narrador inteligente y perspicaz, un narrador que se permite excursos y alusiones constantes, pero siempre manteniendo intacta su aura de «contador de historias»), sino por la capacidad de inmiscuirse en un problema real, con personajes que nos parecen reales y en entornos que nos parecen reales. Sin maniqueísmos facilones, sin moralejas trasnochadas, la novela nos pone frente a frente con miedos y prejuicios reales y cotidianos. Aquí no hay nocilla, sino pan sin aderezo alguno; muerdan sin miedo.

4 Comentarios

  1. Si este Jose Morella es quien creo que es, seguro que la novela es interesante. ¡que bueno saber de ti aunque sea de casualidad en este mar que es internet! voy a buscar tu novela

  2. Acabo de leer «Asunto propios» de este jovén escritor ibizenco José Morella, que no conocía. Me ha gustado mucho, por su lucido coraje civile intelectual. Felicito a José y le aseguro que, de esta manera, sin embargo llegará muy lejos: hasta donde ha llegado Roberto con sus traduciones y su belleza: al sentido de la vida. José muchisimas gracias!!! Un abrazo!!!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here