Corrección – Thomas Bernhard

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Corrección - Thomas BernhardHace no mucho descubrí a Thomas Bernhard por casualidad y ya entonces advertí de mi intención de leer más de este autor. La elección de “Corrección” fue fruto nuevamente del azar, pero cuando descubres a un autor de esta categoría, cualquier cosa suya que caiga en tus manos, se devora sin miramientos.

La lectura de este libro ha suscitado una nueva controversia entre las dos mitades de solodelibros, puesto que la otra mitad no entiende mi afán por leer a un escritor que no usa los puntos y aparte. Lo que para la otra mitad, adalid de la corrección formal, es un recurso aborrecible del autor para ‘ser diferente’, es aceptado por mí como un juego entre el autor y el lector en el que entro con gusto.

En la entrada sobre “Los comebarato” ya indiqué mi gusto y admiración por cualquier texto escrito de una manera mínimamente novedosa. Cuanto más difícil sea la lectura, cuanto más esfuerzo exija por mi parte, más me gusta. Yo siempre digo que como lector hay que pedir más. Incluso, inconscientemente, lo hacemos, puesto que somos gimnastas ejercitados de continuo en la lectura, y siempre estamos dispuestos a batir nuestras propias marcas. Yo abogo por el ‘más difícil todavía’.

“Corrección” está escrito con el mismo estilo adorablemente enrevesado que me cautivó en “Los comebarato” y está dividido en dos partes: en la primera, un narrador anónimo se dispone a ‘examinar y ordenar’ el legado de su amigo Roithamer, que recientemente se ha quitado la vida, y que consiste en los borradores y las correcciones de un trabajo sobre un extraordinario edificio en forma de cono que Roithamer construyó en el centro exacto de un bosque; así como un escrito con las consideraciones del difunto sobre Altensam, la propiedad señorial en la que nació y se crió y que sin embargo ha aborrecido durante toda su vida.

Esta primera parte es una preparación, una puesta en antecedentes, para la segunda en la que el narrador anónimo deja paso imperceptiblemente al propio Roithamer, que a través de los escritos que su amigo examina toma la palabra para contar en primera persona una infancia desdichada en la que se rebeló contra la rigidez establecida en su casa, un odio insuperable por su madre y un amor incuestionable por su hermana. Es para ésta para quien construye el Cono, una edificación delirante en la que su hermana debe llegar al más alto grado de felicidad, cosa que sin embargo, no ha de ocurrir.

Todo el libro es verdaderamente una parábola sobre este absurdo al que llamamos vida, en el cual nos afanamos continuamente en marcar nuestro territorio, en trabajar en algo que jamás cumplirá nuestras expectativas, y todo ello en la más absoluta soledad e incomprensión por parte de cuantos nos rodean. Para Roithamer toda acción del ser humano es un error que es necesario corregir. Pero a su vez cualquier corrección es un error. Para reducir este error al mínimo, sólo hay una acción posible: el suicidio, única corrección auténtica y definitiva.

En definitiva, una visión descarnada del ser humano, de sus trabajos y de sus relaciones, tratada sin sentimentalismos ridículos, antes al contrario, vista con cierta serenidad y alejamiento, como algo inevitable contra lo que luchar es una pérdida de tiempo.

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15 Comentarios

  1. Lo malo de leer a Thomas Bernhard es que coloca el liston muy alto, tanto que despues es dificilisimo que otro escritor te llege.¡Que daria yo por otro libro deT.B.!.REELEO,releeo…..

  2. SOY LECTOR DE THOMAS BERNHARD desde hace muchos años y siento verdadera devoción por él.Considero a este autor como un verdadero renovador del lenguaje y un agudo
    escuadriñador del alma humana.Al principio os resultará un tanto dificil.pero luego absorbe.La trilogia de su infancia y juventud es magistral “el aliento”
    “el frio” y “un niño”.Mi favorito sin embargo es “el sobrino de Wittengstein”
    donde compone una extraña ternura.La mentada “corrección”,me parece su obra más
    impenetrable y carece del sútil humorismo que hay en las otras.Bernhard era un buen amigo de España y pasaba temporadas en la cota del sol.Inclasificable autor gran polemista y fiel a sí mismo.Escritor de una pieza.

  3. Hubo una época en que busqué Corrección por muchas librerías de Santiago de Chile sin éxito. Estuve a punto de encargarlo por la Web pero finalmente no lo hice. Hoy,en que me encuentro en una situación de estrechez económica; lo he rastreo por las bibliotecas públicas sin éxito hasta el minuto. Alguna vez lo tuve entre mis manos, hace más de 10 años atrás, pero, como ya lo habrán intuido, lo dejé de lado y no lo leí; fuen en la biblioteca del campus San Joaquín de la Universidad Católica. Recomiendo cada frase de Bernhard, especialmente el frío, un niño y el sobrino de Witgensttein (hay una edición económica en Anagrama). Hace poco leí Austerlitz de Sebald y el narrador hace un paralelo entre su personaje principal y el filósofo vienés, lo que me llevó a emparentarlos arbitrariamente a ambos (a Sebald y a Bernhard). Disfrútenlo, padézcanlo, mientras yo sigo en la búsqueda.

  4. si te gustó bernhard, te recomiendo a juan josé saer. si querés, conseguite “glosa”, y después —en este orden— “el limonero real”. creo que está todo en seix barral.
    saludos.
    xaco

  5. A propósito de Bernhard, quiero repetir aquí, con este libro, el comentario que ya hice con ocasión de La calera: es uno de los grandes de verdad del siglo pasado, créanme. No entiendo las objeciones sobre el estilo y la forma de puntuar, que me parecen exactamente las que requieren la voz y el tono del narrador de sus novelas y relatos

  6. Lei varios de thomas bernhard y aunque al principio me irritaba tanta repeticion, termine por adorarle, quien me le recomendo lo odia, lo odia tanto por lo bueno que era y lo imposible de igualarle.
    Marivi.

  7. Cuando me acuerde de en qué lugar y qué personaje ponía verde a Bernhard el otro día, te lo haré saber, pero lo tengo en la punta de la lengua. Yo aún no le he leído, así que no puedo opinar todavía.

    Qué solicitación, qué seguimiento. En fin, ya que al pobre Steinbeck (¿la sorpresa de la que hablabas puede ser que reseñéis algún libro suyo en breve?) no le dejaste un comentario, esperemos que a Joseph Roth, que este sí me consta que te ha rozado, le hagas el honor.

    Y a mí, de paso. Al menos seguro que descubres un par de cosas útiles y no te habrá sido en vano la visita.

  8. Estoy apuntando en una libretita muchos de los libros que reseñáis en el blog. Otro más. A mí también me encanta Saramago. “Ensayo sobre la ceguera” fue un descubrimiento para mí. Probaré con Bernhard.
    Un saludo

  9. Ya lo hizo Saramago en su ensayo para la ceguera. Contar la historia seguida, sin puntos ni comas.

    No he leído nada de Bernhard pero pongo en cola “Corrección”

    Un saludo,

    La flaca

  10. Yo también les pido a los libros cada vez más. Y, al margen de mis lecturas negras, siempre he sido devoto de los Bernhard, Goytisolo, Fuentes y demás autores que arriesgan en la manera de contary de escribir.(PD: Os pongo el enlace que os habéis ganado a pulso con vuestra gran labor).

  11. Es bastante divertido, leer algo dificil, ejercitar al cerebro con este tipo de lecturas da como resultado agilidad en comprensión en las otras, las pulcras en su escritura, las correctamente acentuadas y de frases separadas.

  12. Yo estoy con esta parte de sololibros, hay que ir a por el más dificil, no tanto masticado, sino un poco de imaginación para trabajar nuestro paupérrimo intelecto. (Bueno también apoyo a la otra parte, puesto que me gustan todas las reseñas, jejeje).

    Suena realmente interesante, el autor y el libro. Porque esa desazón que tenemos, según avanza esta manera de vivir que hemos construido, es algo que no sabemos ocmo explicar, ni corregir. Ese es el problema, que no encontramos alternativas.

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