Cuentos de soldados – Ambrose Bierce

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Cuentos de soldados - Ambrose BierceCuando hablamos de los Cuentos inquietantes de Ambrose Bierce ya hicimos referencia a su especial capacidad para presentar personajes únicos y situaciones dramáticas. Si entonces el contexto era fantástico, dada la condición de los relatos, en esta ocasión esa misma habilidad se pone de manifiesto de manera mucha más cruda y descarnada en unas historias que tratan sobre la guerra; situación ésta que da lugar a que la mirada incisiva del autor escarbe sin piedad en los entresijos de unos personajes desamparados como pocos.

La propia experiencia de Bierce como combatiente en la Guerra de Secesión estadounidense le sirvió en gran medida para comprender la futilidad de la contienda: aunque valiente y tenaz como soldado, el joven escritor descubrió la insensatez de un hecho como aquel. Bierce aborda la guerra como un elemento de perturbación, de confusión, de locura, de irracionalidad: lejos de retratar el heroísmo o la nobleza de las personas que participan en ella, se fija en los detalles que la convierten en cruenta y absurda; su especial sensibilidad para mostrar la insania y la perturbación de los personajes alcanza cotas magistrales en algunos de estos cuentos, verdaderas joyas de la psicología.

Inolvidable es «Chickamauga», un breve relato que nos ofrecerá una visión de la contienda a través de la inocencia de los ojos de un niño; la retirada de un ejército abatido y maltrecho le sirve al autor para ilustrar, con un patetismo desgarrador, el horror que encierra una guerra y los efectos devastadores que tiene sobre todos los que participan en ella, tanto en el frente como en la retaguardia. La escena en la que el niño marcha frente a los heridos imaginando que es un capitán al mando de su tropa es demoledora, tanto por la belleza con la que está narrada como por el trasfondo terrorífico que se desprende de ella.

Bierce siempre aborda la descripción del conflicto desde la subjetividad de alguno de los participantes (aunque su mirada sea universal como pocas, gracias a su comprensión de la naturaleza humana). Quizá por ello muchos de estos relatos ilustran la experiencia de la soledad ante la muerte como una consecuencia inevitable de la contienda; «Uno de los desaparecidos» o «Episodio en el puente de Owl Creek» ofrecen buenos ejemplos de ello, si bien desde perspectivas diferentes: en el primero es un soldado el que afronta el peligro al batirse en reconocimiento; en el segundo, un civil es condenado a muerte por espionaje al tratar de defender a su familia.

De hecho, no sólo es relevante la soledad de los participantes en un conflicto, sino la futilidad de sus acciones, la irrelevancia de sus comportamientos. Lejos de ensalzar el heroísmo o la resolución, el escritor siempre se centra en reflejar la inutilidad de la acción individual frente al conjunto de absurdos que constituye la contienda. «Un hijo de los dioses» es el relato que mejor ilustra esta característica, presentándonos a un valeroso jinete que se arriesga a descubrir las líneas enemigas en un momento complicado para su bando; su honorable acción, como no podía ser de otra manera, se salda con su muerte y con la de muchos compañeros. La heroicidad, parece decirnos Bierce, es inútil frente al caos destructivo de la guerra.

Cuentos de soldados es, en pocas palabras, una colección de joyas literarias que encierran al mejor Ambrose Bierce; un surtido de relatos cuidados en la forma, elegantes y de una poesía sutil y desconcertante. Pero sobre todo unos textos que no dejan indiferente a nadie, que nos golpean en lo más profundo con el convencimiento de que no hay nada más perturbador que profundizar en la mente humana para comprender que el terror somos nosotros mismos. No lo dejen pasar.

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3 Comentarios

  1. La película «Gringo Viejo» con un otoñal Gregory Peck en el papel de Bierce, trata sobre sus últimos años y desaparición en la revolución mejicana. Pero realmente no se ha hecho en cine nada que adapte a ese lenguaje ninguno de sus relatos, al menos que yo sepa. Sus relatos sobre civiles y soldados y en concreto, Chickamauga, me parecen fascinantes, bellos y demoledores a la vez. Consigue con su magistral forma de narrar entusiasmar y desasosegar a un tiempo.

  2. Ambrose Bierce es un maestro del relato corto, no hay ninguna clase de dudas. Si en “Cuentos inquietantes” lo ponía de manifiesto tratando un género tan manoseado como el terror, en “Cuentos de soldados” vuelve a reafirmarse en esa misma condición abordando, con quince narraciones extraordinarias, el comportamiento del ser humano ante situaciones extremas, las derivadas de la guerra de Secesión americana donde se desarrollan todas las historias.

    La literatura de Bierce posee, en mi opinión, un rasgo característico y fundamental, no engaña ni enmascara nada; mordaz y pesimista en grado máximo, se muestra como el reflejo fiel de la propia personalidad del autor norteamericano. Su concepción fatalista de la existencia se traslada así a unos personajes que no vislumbran jamás ni una brizna de esperanza vital; sus actos, en la mayoría de los casos vanos, nada pueden hacer para modificar las inmutables leyes del Universo que todo lo determinan. Escrito está de antemano el efecto y la causa será obligatoriamente la que él dicte, oponerse a ello es esfuerzo inútil: Jerome Searing, protagonista del magnífico relato “Uno de los desaparecidos”, es claro ejemplo de este ciego determinismo que rige nuestras vidas.

    Resulta difícil elegir el mejor cuento de la antología, los hay y muy buenos, aunque yo me decantaría por el titulado “Episodio en el puente de Owl Creek”. Su estructura y ritmo son perfectos y en este caso, a diferencia de otros, la analepsis empleada durante la narración se revela como el recurso ideal para dar sentido al conjunto de la historia. El final es excelente, tanto que la literatura ha echado mano de él recurrentemente, y excelente es también la precisión con que se detallan los pensamientos vividos por el protagonista en su último momento fatal.

    Bierce participó durante cuatros años en la contienda como soldado de la Unión, y el ramillete de relatos recogidos en su libro expone bien a las claras la atrocidad de la guerra. No es de extrañar pues que, tras estas vivencias, su carácter adquiriera el tono caustico y amargo que siempre le acompañó: “El nacimiento de un ser humano es el primero y más espantoso de todos los desastres”, afirmó en el “Diccionario del diablo”.

    Si la crueldad es el tema de fondo en “El golpe de gracia”, la malevolencia y vanidad del mando lo son en “La batalla en la vaguada de Coulter”, – relato soberbio a la altura del mejor -, “Incidente en los puestos de avanzadilla” deja bien claras dos reglas de oro que rigen la vida militar: la obediencia ciega a las órdenes sin cuestionarse nada y la temeridad exigida al soldado, lo básico es intentar siempre que te maten.

    “Cuentos de soldados” es, resumiendo, un libro magnífico que te proporciona un encuentro con lo mejor de la literatura, y ello a pesar de la traducción, en ocasiones poco acertada. La maestría de Bierce es tal, no obstante, que hasta este lastre queda en segundo plano gracias a la fuerza y rotundidad del texto.

    Cordiales saludos a los seguidores de solodelibros

  3. Es uno de los autores mas persuasivos de nuestra lieratura universal.Llegue a saber de su trabajo en una pagina referida a la retorica y es sencillamnte…fabuloso.Es dificil encontrar a alguien que ame tanto a la humanidad , que la tolere y que la pinte genialmente.Ojalá que alguno de éstos genios del cine, hicieran una pelicula sobre la vida y obra de éste autor…es todo un desafio.Me gustaría tener los textos completos.Es mi autor favorito por su estilo.Si alguien con tremendo arsenal de retorica defendiera el medio ambiente.Es un autor que debe ser conocido , leido, comentado y asimilado por todo el mundo.,Si tienen textos me lo pueden enviar, lo recibiré como un verdaderol tesoro literario.
    gracias y viva la ironia….

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