El Don apacible – Mijaíl Shólojov

11
5232

El Don apacible es la primera entrega de la tetralogía que, con el mismo título, Mijaíl Shólojov dedicó a narrar las primeras décadas del siglo XX, siguiendo los avatares del cosaco Grigori Mélejov. Este primer volumen repasa los años anteriores al estallido de la I Guerra Mundial en la aldea cosaca en la que vive el joven protagonista; y los primeros meses de la contienda, cuando Mélejov es incorporado a filas.

Lleno de tipismo, la mayor parte de este volumen recoge la sencilla vida de los cosacos en su aldea a la orilla del Don. Las faenas del campo, los paisajes, las relaciones sociales y familiares son descritas con una minuciosidad exquisita y ligera. La existencia transcurre en el jutor según el ritmo que imponen la siembra y la cosecha, un ritmo que ha permanecido invariable durante siglos.

Sin embargo, la plácida vida de la aldea esconde un turbio enredo de pasiones: Grigori establece relaciones con Axinia, una mujer casada, a la que dejará para contraer matrimonio a su vez con la joven Natalia. Sin embargo, pronto comprenderá su error y se fugará con su amante, abandonando a su esposa en la casa paterna. Más tarde tendrá que despedirse también de Axinia para incorporarse a filas.

El apasionado amor adúltero de Grigori y Axinia, el amargo amor despechado de Natalia y la forma en que sus historias se trenzan y destrenzan a lo largo de El Don apacible, le dan sabor a una novela que logra ir más allá del relato meramente folclórico. Gracias a los sucesos que les acontecen a los protagonistas, y con ellos a la miríada de personajes que les acompañan, el autor logra trascender el localismo que podría volver la narración pesada; al centrar el interés sobre lo humano —porque el amor, los celos, el despecho o el deseo de venganza son igual a la orilla del Don que a la orilla de cualquier otro río—, logra superar la estrechez del localismo.

Grigori es el guerrero, el hombre rudo; no parece corresponde por entero a la pasión desatada de Axinia, ni compadecerse del todo de Natalia. Axinia es la mujer que ha roto de forma súbita los lazos que la ataban a los convencionalismos sociales y una vida gris. Natalia es la esposa fiel, que parece dispuesta a esperar hasta la muerte el regreso del marido díscolo.

Sin embargo, Shólojov hace que los acontecimientos primen sobre los personajes: el narrador describe cuanto pasa sin abismarse demasiado en la psicología de los protagonistas. Conocemos sus reacciones, pero la reflexión interna que las provoca es contada escuetamente. Esto no debe ser entendido como un defecto, porque precisamente las respuestas de Mélejov, de Axinia o de Natalia a los hechos van dibujando de forma precisa cada personaje. Y no hay que perder de vista que sus respuestas vienen dictadas muchas veces por lo que su entorno espera de ellos, con lo que el individuo vuelve a enlazarse sabiamente con la cultura cosaca que Shólojov quiso reflejar.

Pero con el comienzo de la Gran Guerra la da vida da un vuelco. Los horrores que presencia en el frente hacen meditar a Grigori Mélejov sobre a quién beneficia que él vaya a dar muerte a unos hombres que no son sino campesinos como él. La patria, el zar, el honor del soldado cosaco, parecen conceptos vacíos de significado ante la inmensa añoranza del hogar y el miedo permanente a morir. Cuando Grigori regrese convaleciente a su aldea a orillas del Don, la duda sobre la justicia de verdades que ya no parecen inmutables se habrá instalado para siempre en él.

Más de Mijaíl Shólojov:

11 Comentarios

  1. yo tengo el del la editorial Br uguera q me regalaron hará unos 4 0 años casi y ya está el pobre arruinado, de don ya no tiene nada

  2. Quisiera hacer 2 acotaciones:
    1) Respecto a las traducciones: hay una versión en español de la Editorial Progreso de Moscú (¿alguien sabe cómo acceder a su fondo editorial?), y que entiendo es la primera, porque procede de la versión original de la novela. Desconozco el traductor.
    2) “El Don apacible”, obra cumbre de la literatura soviética, desmiente la leyenda negra tejida por los “críticos” occidentales sobre la corriente literaria conocida como Realismo Socialista. No se ve, a lo largo de sus páginas, la más ligera pizca de maniqueísmo, ni una toma de partido explícita por alguno de los bandos en pugna, durante la guerra civil rusa. Los personajes principales, mayormente toman partido por el viejo orden, a lo largo de la novela, y sus grandezas y miserias son retratadas con la maestría de un narrador cuya tradición literaria lo une a Tolstói, Gorky, Chéjov, Gogol, Pásternak, por solo nombrar a algunos de los más destacados. Las crueldades y abusos se ven en ambos bandos, pero fundamentalmente, el hondo lirismo con que se exalta el amor a la tierra rusa (“estepa querida” dice Shólojov), hace de “El Don apacible” un sentido homenaje al noble pueblo cosaco.

  3. Me gustaría saber como se traducen los libros. El Don Apacible de RBA no se corresponde con la traduccion del Don apacible que publico El Circulo de lectores. ¿Qué traducción es la mejor?, hay que pensar que la edicion del Circulo de Lectores, en aquella epoca todavia vivia el autor que murio en el 84, es posible que el estuviese informado de las traducciones a otras lenguas y aceptar las que consideraba optimas, por lo tanto ¿es mejor la traducción del circulo?

    • Antonio,

      sólo conozco la traducción de RBA, a cargo de José Laín Entralgo, que es la que estoy leyendo. A mi juicio es una muy buena traducción. Pero no sé decirte si mejor o pero que la de Círculo de Lectores, que no conozco.

      ¿Hay alguien en la sala que haya leído esa edición y nos pueda dar su opinión?

      Muchas gracias. Un saludo.

  4. Compré hace un mes los 4 volúmenes del “Don apacible” de la editorial “De bolsillo”. Lo primero que he de decir es que me encanta esta editorial y los títulos que está sacando me parecen de lo más interesantes y a un precio más interesante aún. Del “Don apacible” que me he leído 3 volumenes y es un gran libro, aunque a este paso creo que aprenderé ruso más rápido de lo que pensaba y dominaré la geografía rusa en un santiamén…..

  5. El libro segundo de “El Don apacible” se centra en el período caótico que desemboca en la revolución bolchevique. El escenario cambia drásticamente, se abandonan las vivencias en el “jutor” y la “stanitsa” y el autor nos retrata el fín de la Gran Guerra, con el colapso definitivo del ejército ruso, y el consiguiente advenimiento de la Revolución Socialista de Octubre.

    En mi opinión la historia pierde algo de frescura y tono, parece como si Shólojov se moviera más a gusto en la cotidianidad de la vida del “jutor” que en las confabulaciones políticas y el caos propios de este período.

    Cobran importancia nuevos personajes, Iliá Bunchuk y su relación amorosa con Anna; otros desaparecen prácticamente del relato como Mitka Korshunov o quedan en segundo plano, caso de Axinia. Cabe decir, no obstante, que los tiempos convulsos vividos obligan a todos ellos a definir su vida, así Grishka Meléjov abraza el ideario bolchevique, su hermano Petró se mantiene distante y esquivo a los nuevos cambios, Mitka Korshunov acentua su comportamiento disipado (“La vida no presentaba para él complicaciones, era recta como un surco y él marchaba sobre ella como dueño absoluto”) y Evgueni Listnitski se muestra partidario de la restauración y enemigo acérrimo de la revolución (“Me jugaré la vida en defensa de lo viejo, la daré sin vacilar, sin teatro, sencillamente, como un soldado”).

    El relato, sin perder su interés básico, se hace algo más arduo y confuso, en especial con la continua irrupción de personajes secundarios, que se esfuman a las pocas páginas de su aparición; característica ésta bastante común en las llamadas novelas-río.

    Veremos que nos aporta el libro tercero de esta enorme obra.

    Un cordial saludo para los seguidores de solodelibros

  6. Acabo de concluir la lectura del primer libro de “El Don apacible” y me han venido a la mente unas frases, que cada vez oigo con más frecuencia: “Cuando quiero ir a lo seguro, leo siempre algo de literatura rusa. Los rusos nunca defraudan”. Creo, Sra. Castro, que en alguna de sus reseñas, no recuerdo cual, usted ya apuntaba esa línea de pensamiento.

    Pues bien, a esta novela también puede aplicársele la máxima. Es cierto, los rusos nunca, o casi nunca, diría yo, fallan. Shólojov no es la excepción a la regla.

    ¿Qué es lo que atrae de este libro?, primero la historia en si misma, una auténtica obra de orfebrería, milimétricamente engarzada por pasiones, rencores, celos y venganzas que aunque a veces roza el marco de la novela costumbrista, se sabe sobreponer a la misma gracias a la tremenda fuerza de sus personajes; y luego, y por encima de todo, la forma en que el autor nos la hace llegar.

    Shólojov nos relata las vicisitudes del cosaco Grishka Mélejov con una prosa ágil, no exenta de rasgos poéticos, (hace uso con frecuencia de metáforas e imágenes sugerentes), que nos sumerge de lleno en la escenografía donde se desarrolla la acción. Nos da la sensación de oler los aromas de la estepa, de oír resquebrajarse los hielos del Don, de sufrir el calor sofocante de la siega, de asistir en primera línea a la carga de la caballería cosaca contra las posiciones austriacas; de formar parte, en definitiva, de la vida en libertad de un pueblo anclado al latido de sus instintos más básicos.

    Estas emociones nos acompañan siempre a lo largo de una trama entrelazada con fluidez, que construye con ello un relato complejo y ameno a la vez, donde el lector es parte activa al seguir con avidez el destino azaroso de todos sus personajes.

    Una epopeya, en suma, de vida y muerte a la que el héroe se ve arrastrado muy a su pesar. Tal vez sea ese desamparo y su posterior rebeldía, (“Me matan los remordimientos. En Leshniuv atravesé a uno con una pica. En el calor de la pelea…. No podía hacer otra cosa…. Pero ¿por qué maté al otro?”), las causas primeras de la empatía que provoca su sino en el lector.

    Novela que, en esta primera entrega, absorbe al máximo y cuesta dejar de leer, no viéndose nunca el momento oportuno para cerrar el libro. Un clásico al estilo de “Guerra y paz”, total y absolutamente recomendable.

    Lo dicho, los rusos nunca fallan.

    Un cordial saludo para los seguidores de solodelibros

    Por cierto, Sra. Castro, si lee este comentario, ¿podría decirme de quién es la traducción en la edición de RBA?. Gracias anticipadas.

    • Amigo Miguel,

      en primer lugar, es un placer contar con sus comentarios.

      Las ediciones de RBA y Debolsillo presentan la misma traducción de José Laín Entralgo. Creo que es una traducción antigua que ambas editoriales han recuperado. Que alguien me corrija si me equivoco.

      Un saludo.

      • Hola a todos!Quisiera añadir una cosa más: existe otro título del libro “El Plácido Don”, el libro fue editado en España en los años 60 y es una traducción del francés hecha por Francísco Alcántara))

  7. Estuve años buscando esta obra y me fue imposible,siempre me decían que estaba descatalogada,ahora veo que,en poco tiempo,se publican varias ediciones.
    Adquirí,y tengo pendiente de lectura,los cuatro tomos que editó Mondadori en DEBOLSILLO,con traducción de Laín Entralgo,el año pasado.
    RBA salta también,para mi sorpresa,a la arena con otra edición de esta obra.¿Qué política siguen las editoriales en la publicación?,la de acercarnos obras interesantes o la de tratar de quitar el bocado a la competencia.No entiendo que obras olvidadas durante años,para desgracia del lector,salgan editadas,de repente,cómo si se tratara de hongos. hongos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here