El vientre de París – Émile Zola

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El vientre de París - Émile ZolaÉmile Zola, fundador del naturalismo, compone con “El vientre de París” la tercera novela del ciclo Rougon-Macquart, que escribió entre 1871 y 1893, erigiendo un sorprendente y completo relato de la vida francesa, especialmente de la parisina, durante el Segundo Imperio.

“El vientre de París” puede definirse como un gran bodegón. Al retablo costumbrista del París del XIX que Zola fue desgranando en las dos primeras novelas de este ciclo, une en ésta la pintura de uno de esos cuadros donde se exhiben carnes, verduras y pescados con una riqueza lujuriante de hambre satisfecha.

La novela transcurre en el Mercado Central de París, recién inaugurado en la época en que acontecen los hechos como parte de las reformas destinadas a cambiar París entero, borrando de sus calles el recuerdo de las revueltas republicanas. Pero el Mercado es no sólo el teatro donde se desarrolla un episodio más de la saga Rougon-Macquart, si no un personaje más que, enorme, marca con su pulso de bestia fabulosa el ritmo de la vida de los Macquart.

Lisa Macquart llegó a París como ahijada de una buena señora que, con su bondad, la libró de una vida estrecha y llena de penurias en su Plassans natal, al separarla de una madre alcohólica y de un padre haragán. Cuando la bondadosa señora falleció, Lisa entró como dependienta en una charcutería de la que acabó por ser dueña tras casarse con el sobrino del propietario.

Lisa y Quenu, su esposo, parecen distintos de los Rougon y Macquart descritos en las dos primeras novelas del ciclo. Laboriosos y sensatos, se han labrado una pequeña posición gracias a una vida dedicada al trabajo, donde ningún desmán tiene cabida. A ese pequeño paraíso burgués llega una mañana Florent, el hermano de Quenu, quien había sido deportado a Cayena tras las jornadas de diciembre.

Hambriento y desencantado al ver muertos los ideales republicanos que defendió, Florent siente una sensación permanente de nausea ante el París ahíto, cebado, del Segundo Imperio. A pesar de sus tibios esfuerzos y los consejos de su hermano, no logra encajar en la sociedad del Mercado. Infeliz con su trabajo y con la sociedad parisina, desea promover una nueva revolución. Febrilmente y con algunos compañeros de café, empieza a elaborar un plan que derribe al gobierno, mientras se siente cada vez más asqueado con ese Mercado Central cuya abundancia es para él un símbolo del apoyo de la burguesía bien alimentada al Emperador.

Sin embargo, la sociedad del Mercado desprecia igualmente a ese supervisor delgado y macilento, que se opone a la opulencia general.

Pero especialmente es Lisa Macquart quien se opone a la irrupción de su cuñado en su pacífica vida familiar. El anhelo de los Macquart se manifestará en ella, no como un ansia de poder o riqueza, sino simplemente como un deseo de preservar su vida ordenada y feliz de pequeña burguesa. En esta ocasión, Florent será la víctima sacrificada a ese anhelo macquartiano, cuando Lisa no dude en denunciar las labores de conspirador de su cuñado y permita su detención como un mal necesario que le permitirá retomar su vida metódica.

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8 Comentarios

  1. Entre mis escritores favoritos se encuentran Víctor Hugo y Zola de Francia, Blasco Ibañez de España y Tolstoy de Rusia, los cuatro son muy buenos. De hugo los Miserables, no tiene desperdicios,de Zola Germinal insuperable, de Blasco Ibanez La Araña Negra y de tolstoy Ana Karenina, son las mejores que yo he leido, y empedernido lector he leido muchas, muchisimas, tanto que sin poseer estudios solo de leer me han publicado una novelita; La llamada de la San gre se titula, no le llega ni a la planta de los pies a la de esos escritores, por los que siento gran admiración. Saludos

  2. Una gran novela, sin la menor duda. Para mí, la principal conclusión, la resume el personaje del pintor con la última frase de la novela: “¡qué bribonas, las personas decentes!”. La gente llamada buena, normal, es capaz de las mayores vilezas, en nombre de lo que considera la forma de vida “normal” , basada en los tópicos y en defensa de su pequeña comodidad, de la que no están dispuestos a ceder ni un ápice. Por otro lado, el libro se debería de leer en la forma que aconseja W. Somerset Maugham, saltándose párrafos de las larguísimas descripciones que Zola hace del mercado de Les Halles. Todas ellas son magníficas pero, a partir de las tres o cuatro primeras, cansan.

  3. La editorial Alba siempre tiene mucho gusto y gran delicadeza en elegir las portadas de los libros que editan. Son libros maravillos, no solo por los autores que editan sino por el cuidado y esmero que ponen en ello.

  4. Estoy de acuerdo con Francisco, Zola es un escritor muy actual, y Germinal una de sus mejores obras. Triste que siga reflejando la realidad aunque hayan pasado tantos años.

    Un saludo

  5. La portada del libro que aparece no es de la edición de Alianza, sino una edición actual de la editorial Alba. Es una edición magnífica, pero algo cara.

    Saludos.

  6. La portada del libro de Zola es de una edición de Alianza, de unos 20 años de edad, es incríible que no se reedite, y tengamos que soportar esa mugre.

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