La mesa limón – Julian Barnes

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1952

La mesa limón - Julian BarnesEs curioso encontrar un libro que hable de la muerte con un tono entre poético e irónico, sin caer nunca en el pesar, la desesperación o el planto. Julian Barnes lo ha conseguido con esta magnífica colección de relatos, dotada de una belleza singular y con una multiplicidad de voces, de puntos de vista, inteligente y fascinante. Ha sido, confieso, mi primera lectura del autor inglés y he quedado encantado.

Todos los cuentos tienen como hilo conductor la vejez y la muerte, con un énfasis especial en la primera, puesto que todos los protagonistas de las historias son gentes en el último tramo de sus vidas. Los relatos están narrados, en ocasiones, por los protagonistas mismos, en otros casos son figuras secundarias las que narran la acción, constituyendo así una colección de visiones muy enriquecedora. Además, la maestría de Barnes a la hora de escribir es subyugante: su estilo fluye entre los diferentes tonos con agilidad y belleza, sin decaer en ningún momento y ofreciendo al lector un surtido de cuentos a cual mejor.

Algunos son más ácidos o irónicos, como ‘Vigilancia’, en el que un melómano entrado en años narra en primera persona los curiosos métodos que emplea para que la gente no haga ruido en los conciertos sinfónicos (espléndido; el mejor relato del libro). También ‘La de cosas que sabes’, en el que dos ancianas señoras hacen gala de una amistad fraguada a base de secretos que se ocultan entre sí. Más amargo resulta ‘Saber francés’, en el que una mujer se cartea con el ‘imaginario’ Julian Barnes para contarle su experiencia algo pavorosa en una residencia de ancianos. En ‘La jaula para frutas’ también asistimos a la aflicción de un matrimonio de octogenarios que decide separarse, aunque la lucha de géneros tiene un papel relevante. Y, por supuesto, hay cuentos bellísimos, rozando la prosa más poética, como ‘El silencio’, en el que un músico al borde de la muerte habla sobre su visión de la música, del arte, de la propia vida. O ‘La historia de Mats Israelson’, un canto al amor frustrado, a la fidelidad, a la pasión y, en extremo, a la confusión y la renuncia.

Es preciso señalar que todas las historias tienen una calidad superior y, pese a que la variedad da lugar a preferencias lógicas, no hay ninguna que sobresalga de manera especial. Barnes ha logrado reunir en este libro once bellísimas fábulas modernas sobre nuestra condición de mortales, pero sin caer en un sentimentalismo literario (cosa, en estos días de Zafones y Brownes, nada sencilla ni baladí) y con una voz narrativa poliédrica y poderosa.

Un magnífico libro, sin ninguna duda, que recomiendo a cualquiera que guste de la buena lectura.

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4 Comentarios

  1. Deduzco de tu comentario que no debo acercarme a este libro para empezar a conocer a este autor. Si tiene fanaticos, debe ser interesante. Lo pondre en mi lista de autores pendientes.

  2. Hola,

    Julian Barnes es uno de mis autores favoritos. Lo primero que leí de él fue Una historia del mundo en diez capítulos y medio (lo recomiendo absolutamente) y seguí con El Loro de Flaubert, Talking It Over y Love, etc… todavía me faltan unos cuantos por leer. Creo que lo que más disfruto de él es su ironía.

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