Tan fuerte, tan cerca – Jonathan Safran Foer

4
7309

Tan fuerte, tan cerca - Jonathan Safran FoerReconozco que tenía curiosidad por acercarme a la obra de Jonathan Safran Foer a raíz de su consideración como uno de los escritores estadounidenses más importantes de este siglo con sólo un par de libros publicados. Reconozco, después de leer Tan fuerte, tan cerca, que mi curiosidad me ha jugado una mala pasada y que, como casi siempre sucede, no hay que prestar mucha atención a las críticas (incluida esta misma). La novela ha resultado decepcionante por muchos motivos: desde su estilo —refrito de obras anteriores, incluso en los juegos formales (todo está inventado)— hasta su trama —sensiblera hasta la extenuación y ramplona en todos los sentidos—, pasando, desde luego, por sus protagonistas, tópicos personajes con actitudes repescadas de la tradición literaria y que llegan a hacerse insoportables.

Tan fuerte, tan cerca cuenta la historia de Oskar, un niño de nueve años que perdió a su padre en los atentados del 11 de septiembre contra el World Trade Center. Un día descubre por accidente un sobre, que su padre guardaba en un jarrón azul, con la palabra «Black» escrita en él y que contiene una llave; estimulado por su insaciable curiosidad, Oskar decide que esa llave y la palabra del sobre son una suerte de mensaje póstumo de su padre, con lo que se pone en marcha para averiguar qué abre el diminuto objeto y cómo encontrarlo. Su peculiar sensibilidad, su desbordante imaginación y su activa inteligencia conseguirán que descubra muchas cosas que no esperaba encontrar, aunque el recuerdo de su padre y la historia de sus abuelos se mezclen en su búsqueda.

El drama está servido, si bien es cierto que Safran Foer no explota el tema de los atentados hasta un límite insoportable. No obstante, el personaje de Oskar se aborda desde la perspectiva de una idolatría total hacia su progenitor, lo cual convierte su muerte en un acontecimiento demoledor para el niño. Así, tenemos un protagonista (que es narrador también, aunque se alterna con otras voces) que bordea la mojigatería en muchos momentos: su personalidad introvertida y especial (podemos deducir que el chaval tiene problemas de adaptación, aunque una gran capacidad intelectual) hace que los recuerdos de su padre, constantes, adquieran preeminencia. Un elemento que, por obvio, resulta manido y tedioso. El autor desdeña el uso de elipsis o sobreentendidos y nos ofrece una serie de escenas que rozan el romanticismo más sonrojante; y es que damos por hecho que el dolor está ahí, pero en mucha ocasiones es innecesario mostrarlo.

Otro tanto sucede con la historia alternativa que se desarrolla en paralelo a la búsqueda de Oskar: la historia, contada en retrospectiva, de sus abuelos. Ambos personajes hacen gala de unas personalidades que pretenden resultar estrambóticas (y despertar la simpatía del lector, se intuye…), pero que lo único que consiguen es desesperar a cualquiera por la inanidad de sus comportamientos y la irrisoria exposición de sus sentimientos. Si la novela se moviese en un terreno más caricaturesco o informal podríamos tener unos personajes simpáticos, pero en este contexto despiertan aversión y mueven a risa. Safran Foer cuenta una historia que pretende ser conmovedora, profunda, sensible, pero sus personajes están construidos a partir de un esquema mucho más bobalicón, provocando así una sensación de perplejidad constante.

Tan fuerte, tan cerca tiene momentos tiernos y divertidos, pero la impresión general es la de un libro repleto de tópicos, de personajes mil veces vistos, de sentimientos ramplones que no llegan a conmover y de situaciones fuera de lugar. El recurso de apelar a la memoria colectiva tras los atentados puede funcionar a un nivel emocional, pero fracasa desde el punto de vista narrativo, ya que la novela flojea en todos sus aspectos. En pocas palabras: una obra menor, fallida y sin interés.

4 Comentarios

  1. Me encanta ver opiniones que se van transformando en verdades a las que nadie puede contradecir.
    Pd: ¿tópicos? por favor, parece que ni sabemos ya lo que significa. Si bien este libro esta lleno de ellos, los demás como El señor De Los Anillos u Orgullo y Prejuicio que,¿eh?.
    Además, que un libro tenga algún tópico que otro no significa que sea malo.

  2. De ninguna manera el autor recurrió a la “memoria colectiva”, que la muerte del padre haya sucedido en un hecho histórico no lo convierte inmediatamente en lugar común. No veo los tópicos acá, todo está inventado y el autor escribe desde lo que conoce; sí… puede seguir hablando de judíos, de segunda guerra, del 11 de septiembre y no por eso puede conectarse con Todo está iluminado. No vamos a pedirle que hable de marcianos sólo para que parezca muy original.

    Y para miguel, qué bueno que inicie su comentario reconociendo que es imprudente de su parte opinar sobre un libro que no ha leído. Pero debió haber parado ahí porque:
    1) El éxito comercial de un libro no debería desprestigiarlo de entrada -Madame Bovary no fue exactamente un fracaso en su tiempo y acá nos tiene todavía hablando de Flaubert-
    2) Basarse en Wikipedia para descartar a un autor es desprestigiarse a uno mismo, sobre todo si se basa el comentario únicamente en “desconfío de los premios” y “judío y américano”.
    3)La novela no se concentra, de ninguna manera, en sentimientos patrióticos ni en justificar la cultura americana.

    Mi pregunta. Si no confías ni en lo premios de un escritor, ni en su éxito comercial ¿tus fuentes de referencia se reducen a wikipedia?. Te invito a que te leas el libro, para que, como el autor de este artículo, tengas una opinión valiosa, se parezca o no a la mía o a la suya.

  3. En la línea del comentario anterior, yo preferiría que las editoriales se abstuvieran de cualquier reseña de críticas, halagos, predicciones sobre la voracidad con la que uno afrontará la novela, etc; que cada día son más invasivas. De hecho abogaría por contraportadas desnudas de toda referencia crítica.
    Lo sé, es una ingenuidad por mi parte, pero así creo que debería suceder. Podrían tomar nota las editoriales “independientes” (uuufffh).

  4. Voy a contravenir una regla que no he quebrantado nunca, opinar sobre un libro sin haberlo leído. Pero la tentación es muy fuerte y no me resisto a ello.
    Y es que “Tan fuerte, tan cerca” reúne todas las virtudes imprescindibles de aquellos libros que me causan auténtico pavor con tan sólo verlos:
    1.- La portada, con ese sello distintivo en su izquierda, “bestseller”, – creo adivinar -, que, además, contiene un recordatorio espeluznante del editor, – el recordatorio que cataloga precisamente a todos los libros mediocres -, “Por el autor de: Todo está iluminado”. No basta con el nombre del escritor, hay que llevar a la memoria del lector alguna de sus creaciones inmortales.
    2.- El autor, – transcribo directamente de Wikipedia -, “… además de cosechar varios premios literarios, como el National Jewish Book Award…”. Normalmente padezco fobia a casi todos los premios literarios, lo he confesado muchas veces en este blog, pero no quiero ni pensar en la imparcialidad de un galardón concedido, además, por un lobby literario judío, y americano por añadidura.
    3.- El tema, “… cuenta la historia de Oskar, un niño de nueve años que perdió a su padre en los atentados del 11 de septiembre contra el World Trade Center…”. Me parece el atrezo perfecto e ideal para una novela de consumo, dirigida a una sociedad infantiloide que, en lugar de interrogarse sobre el porqué del terrible suceso, prefiere reconcentrarse en sentimientos patrióticos ridículos y obscenos, los de un país atacado injustamente por las fuerzas del mal. Olvidan que esos horrores sufridos, son los mismos que ellos provocan a diario en muchísimos países del mundo…, pero esos otros muertos no tienen rostro ni nombre, y quedan muy alejados de la placentera “american way of life” con la que se empeñan en colonizar el mundo entero.
    Cordiales saludos a los seguidores de solodelibros

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here