La utopía de las normas – David Graeber

0
490

La utopía de las normas - David GraeberAunque planteado como un ensayo sobre la burocracia y sus consecuencias socioeconómicas, David Graeber traza en La utopía de las normas un resumen crítico de la desigualdad que se impone al grueso de la población en forma de reglas, leyes y papeleos varios. Más allá de la mirada satírica y punzante sobre los «peligros» de la burocracia, el autor intenta dar cuenta del poder que se esconde tras organismos o métodos: más que organizar el caos de nuestra sociedad, lo que se busca en última instancia es abrir (o ensanchar) una brecha entre una minoría de detentadores de poder y una mayoría de sojuzgados.

Graeber comienza su argumentación con la incontrovertible necesidad de un sistema burocrático que gestione (o trate de hacerlo) la ingente cantidad de interacciones sociales que una sociedad tan compleja como la actual —independientemente del país, incluso— debe afrontar. Sin embargo, lo que comienza como una simple (solo en apariencia) crítica acerca del abstruso funcionamiento de los mecanismos burocráticos deviene pronto una reflexión de mayor alcance: el autor nos descubre la desigualdad implícita en el propio acto burocrático, que esconde bajo su anónima frialdad un sesgo de dominación que unas clases ejercen sobre otras.

La tesis de partida es que, si bien un sistema burocrático debería basarse en la meritocracia (es decir, que las personas más idóneas se encargan de determinadas tareas), la realidad es que el sistema actual (neoliberal, no olvidemos) se ha constituido sobre un conjunto de afinidades que premia la adhesión antes que la capacidad. La sociedad en su conjunto ha debido dar por bueno este sistema como un «mal menor», aun cuando todos son conscientes de las evidentes injusticias que se dan dentro de él; somos partícipes (casi siempre involuntarios, pero conscientes) de unos entramados que legitiman las relaciones asimétricas de poder, ya que pronto se puede comprobar que las reglas no se aplican de la misma forma.

La realidad, pues, es que los detentadores de poder crean sistemas administrativos que, mediante la progresiva «burocratización» de nuestras actividades (económicas, sobre todo), no hacen sino extraer beneficios para unos pocos en detrimento de otros muchos. Aunque asociemos burocracia con papeleo, la verdad de esta construcción va más allá de la simple molestia de tener que rellenar hatajos de documentos cuando realizamos trámites; lo cierto es que el sistema se sustenta sobre la base de intentar desplazar el trabajo de descodificación de las normas hacia «los de abajo», mientras los estratos superiores (en términos de jerarquía de poder) mantienen una posición inexpugnable. En palabras de Graeber:

… la violencia estructural crea estructuras asimétricas de la imaginación. Quienes se encuentran en la parte inferior de la pirámide tienen que gastar una gran cantidad de energía imaginativa intentando comprender las dinámicas sociales que los rodean —incluido el tener que imaginar la perspectiva de quienes están en la parte de arriba—, pero estos últimos pueden ser bastante indiferentes a gran parte de lo que sucede a su alrededor. Es decir, que los que no tienen el poder no sólo acaban realizando la mayor parte del trabajo real y físico que saca adelante la sociedad, sino que además efectúan también casi toda la labor de interpretación.

En pocas palabras, lo que el autor viene a exponer en el ensayo es que las normas no solo se imponen con unos criterios administrativos (para el buen funcionamiento de las estructuras sociales), sino que se instauran —y perpetúan— con un propósito de dominación encubierta: se trata de mantener unas relaciones de poder (social, económico y político) que se basan, por su propia naturaleza, en la desigualdad entre las partes.

Aunque algunos partes del libro sean más farragosas que otras (no tanto por su exposición, sino por la excesiva amplitud de miras del autor), David Graeber consigue exponer en La utopía de las normas una tesis muy certera sobre el funcionamiento burocrático de nuestra sociedad, mostrando sin tapujos las razones que se esconden tras los entramados administrativos que rigen todos y cada uno de nuestros actos. Es éste un libro inteligente, con elementos que nos harán dudar de algunas convicciones y con ideas que, acertadas o no, nos provocarán la incertidumbre (siempre necesaria) para enfrentarnos a nuestra realidad.

Más de David Graeber:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here