Viaje sentimental – Laurence Sterne

0
1929

Viaje sentimental - Laurence SterneQuizá sea difícil que un libro guste cuando uno ha leído ya una obra maestra como es Tristram Shandy, donde toda la maestría de Laurence Sterne se desencadena como una fuerza de la naturaleza. En cierto modo, Viaje sentimental representaría un pequeño (por breve) colofón a la gran obra anterior, siempre con personalidad propia.

Sterne fue un autor excepcional, dotado de un agudísimo sentido del humor a la manera de Cervantes (al que leyó muy bien y admiró): crítico, perspicaz y moderno. Tal vez esas cualidades no están tan claramente reflejadas en este Viaje sentimental como en su obra cumbre, pero de lo que no cabe duda cuando se lee este libro es de la capacidad del escritor para convertir una historia corriente en una aventura histriónica y estrambótica.

Publicada ahora en esta nueva traducción por parte de Funambulista, Viaje sentimental narra parte de la peripecia de Yorick, un clérigo desenfadado e ingenioso que parte rumbo a Francia en plena guerra de los Siete Años para realizar un periplo que le rebele las maneras de ser de otras nacionalidades, aunque buena parte de la acción transcurre en tierras francesas. En su camino conoce a diferentes personajes y se le presentan múltiples ocasiones de elucubrar acerca de comportamientos y costumbres, hábitos y maneras, siempre desde una óptica en extremo peculiar. Si hay algo que destaque en la narrativa de Sterne es, desde luego, su capacidad para elaborar parlamentos cuasi-filosóficos cuya base, en apariencia seria, rezuma de una causticidad sin parangón.

Y es que, como decía más arriba, el sentido del humor del escritor irlandés es su mejor baza a la hora de crear personajes y situaciones. Los hilarantes pensamientos de Yorick ante las actitudes de las damas francesas o sus cavilaciones acerca de la Iglesia (sea cual sea) son tan desternillantes como actuales; las conversaciones con duques y condes o con floristas o campesinas, tan sutiles como perspicaces. Porque el humor de Sterne, lejos de quedarse en la superficie de las cosas, penetra e indaga en los corazones de sus creaciones; es un humor inquisitivo, crítico, que provoca una carcajada seguida de inmediato por una meditación. Sin duda, algo que parece sencillo, pero que encierra una sabiduría, vital y literaria, poco común.

Por eso, y por muchos otros motivos, leer Viaje sentimental es un placer y, creo, una necesidad.

Más de Laurence Sterne:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here