Guerra y paz – Lev N. Tolstói
8 de noviembre de 2006 por Sra. Castro
¿Puedo decir una vez más que es necesario e imprescindible leer a los rusos? No sé cuántas veces he escrito esta misma frase en otros comentarios a otras lecturas, pero no me cansaré jamás de repetirla. Y es que con cada nueva lectura de uno de los clásicos rusos, Chéjov, Dostoievski, Gógol, Tolstói… más patente me resulta el hecho de que la literatura de estos autores es insuperable.
“Guerra y paz” (1869), del ínclito Lev N. Tolstói, es un clásico de la literatura universal cuya lectura no defrauda y cuya fama hace justo honor a su grandeza. Sumergirse en su lectura es sumergirse hasta el cuello en un delicioso baño de excelente literatura. Las mil historias que se desarrollan en sus páginas, la hondura de los planteamientos morales o sociales que se plantean, embargan al lector, lo elevan en un torbellino que sólo lo devuelve al suelo al concluir la última página. Es uno de esos libros que, al terminarlos, provocan deseos de abandonar la vida de lector, pues ya nada estará a la altura de lo que acabamos de leer.
“Guerra y paz” narra las vidas y vicisitudes de los componentes de varias familias aristocráticas rusas entre 1805 y 1815, durante las guerras napoleónicas. El libro alterna la descripción de la brillante pero tal vez vacía vida de la aristocracia moscovita y peterburguesa: las cenas, los bailes, las partidas de caza, con la dura pero feliz vida en el frente, con precisas descripciones de las batallas de Austerlitz y Borodinó.
Pero naturalmente, la novela va más allá de la mera descripción costumbrista y brillan en ella las disquisiciones morales, a veces puestas en labios de los personajes, a veces en boca del propio autor. Agrada la mezcla acertada de cierto pesimismo que transpiran los personajes, que se muestran insatisfechos, desilusionados, incluso cínicos; con la idea de que a pesar de todo, la esperanza subsiste y el hombre jamás se puede librar de ella, pues siempre, entre las ruinas de sus ilusiones, encuentra los materiales con los que construir ilusiones nuevas.
Lo grandioso, en mi opinión, de los rusos, es la absoluta sencillez con la que saben reflejar la esencia del hombre, con todo lo bueno y malo que en nosotros hay. De tal manera que cualquier lector que se acerque a su obra puede comprender y reconocerse.
Resalta en esta obra el marcado carácter antibelicista de la misma. Tolstói conoció de primera mano las miserias de la guerra y tanto en “Guerra y paz” como en otras obras, plasmó la idea de lo atroz de enfrentar hombres contra hombres en aras de unas ideas que ni sus propios promotores alcanzan a comprender. En la novela, Tolstói promulga la idea de que toda la historia de la humanidad es fruto del más puro azar. Las grandes batallas que el autor describe son igualmente fruto del azar y su explicación sólo puede ser dada a posteriori, a la luz de los acontecimientos ya acaecidos. Entonces es cuando los generales y próceres de la patria arriman el ascua a su sardina para dejar constancia de su saber hacer y conseguir medallas y méritos. Para Tolstói, los verdaderos héroes de toda guerra son los soldados anónimos que pusieron sus vidas en manos de la fortuna para el desarrollo del acontecer histórico, que sangraron, sudaron y temblaron, pero de cuyos esfuerzos la Historia no tomará constancia.
No quiero cerrar esta ya larga reseña sin dejar constancia de la pésima traducción de Mondadori, a cargo de Gala Arias Rubio, y de la necesidad de que ésta y otras editoriales cuiden más sus ediciones. Permitidme que usurpe el papel del Consumidor Irritado, para decir indignada que no está de más pagar a un corrector de estilo y a otro ortotipográfico que pulan los textos, de manera que éstos no sean una ofensa para el lector. Más aun cuando no es esta una edición de bolsillo, antes al contrario, por lo que creo que un poquito de calidad es perfectamente exigible.
Leed “Guerra y paz”. Pero buscad una edición que no sea la de Mondadori, pues la pésima traducción hace que se pierda mucha de la belleza de sus páginas.
Más de Lev N. Tolstói:

Cuando escribí mi último comentario, ilusionado con la compra de “Guerra y paz”, era ajeno a la tremenda polémica que había levantado el consejo de la reseña sobre su traducción. Hoy me he pasado un buen rato, leyendo comentarios, réplicas y contrarréplicas y, sin querer ahondar mucho en todas ellas (algunas son especialmente agrias), si quisiera decir:
-Que la opinión de solodelibros me merece siempre un gran respeto, aunque en contadas ocasiones no esté de acuerdo con ella. Y ,por lo tanto, me “quedé” con el nombre de Gala Arias Rubio.
-Que leo mucha literatura rusa y soy bastante escrupuloso en la elección de las traducciones. Siempre procuro recurrir a cinco nombres: Juan López-
Morillas, Lydia Kúper de Velasco, Victor Gallego Ballestero, Ricardo San Vicente y, en menos medida, Augusto Vidal. Con ellos, siempre acierto.
Cordiales saludos a solodelibros
Acabo de comprarme hoy mismo Guerra y Paz, una de las pocas obras que me quedan po leer de Tolstói(terrible que sea precisamente ésta,¿no?).
He adquirido la nueva edición publicada por el Taller de Mario Muchnik, con traducción de Lydia Kúper de Velasco; recuerdo su trabajo en Oblomov de Iván Goncharov, y me gustó.
Ni que decir tiene, Sra. Castro, que me he fijado muy mucho en su recomendación sobre la edición de Mondadori.
Las vacaciones de septiembre se dedican integras a Guerra y Paz, casi 2000 páginas dan para mucho.
Cordiales saludos a solodelibros.
El otro día me pidieron que hiciera una lista de cien libros imprescindibles. Tardé mucho tiempo en hacerla pero al final- y con mucho- la literatura que más representantes tenía era la rusa: ‘Ana Karenina’, ‘Guerra y Paz’, ‘Crimen y Castigo’, ‘Los hermanos Karamazov’, ‘El Idiota’, ‘Los Demonios’, ‘Oblomov’, ‘Almas Muertas’, ‘Yevgueni Oneguin’, ‘Suelo Virgen’,…
Inconmesurable: Algo que me admira de la literatura rusa es como narrando algo tan lejano a nosotros en el aspecto formal (la vida de los salones, la problemática de los mujiks, etc.) consiguen hacerse tan sobrecogedoramente cercaos.
respeto tu opinion en cuanto a esta novela, en verdad , tenia grandes espectativas en torno a ella, la cual no fueron cubiertas del todo en lo personal , no digo que es mala ojo no me malinterpretes, te explico xq surge en mi esta opinion ,habia previamente leido “los miserables” y “don quijote”, ambas novelas grandiosas , mas a mi entender la primera es sencillamente genial, significo para mi esta lectura estar en la mente de un genio, y me refiero a victor hugo,.., asi q surgio en mi compararla con otras referencias literarias universales,y vi en tolstoi una forma de hacer este estudio…, no encontre esos elementos geniales, heroismo, misterio, desarrollo de los acontecimientos, algo de esoterismo propio de la escuela filosofica rusa, por ello mi decepcion , ademas lo de la editorial que le quita magia a la novela , lo descarte un poco , ya que baje 2 versiones de la misma y ambas eran identicas, asi que descarte eso,….pero si me ha sucedido que algunas editoriales publican libros resumidos quitandoles la esencia propia de el mismo…sin mas que decirte encantado de compartir con personas que se recrean en la lectura , arte tan poco apreciado en la era actual, y espero algun dia compartir con ustedes un libro de mi propia autoria, desde venezuela con cariño manuel castellano
PAZ Y EMPATIA
QUE LA DIVINA PROVIDENCIA LOS ILUMINE EN SU LARGO CAMINO ESPIRITUAL Y POR ESTA PASAJERA VIDA
En la portada de Mondadori aparece debajo del título: “Versión inédita”. El hecho de que sea verdad no los excusa del todo porque, además de ser inédita, es una versión reducida y no definitiva. Creo que a cualquier lector le gusta leer un libro en la última versión que su autor estimó como válida, de ahí que esa indicación, la de “versión inédita” que emplea Mondadori en su portada, más que informar, encubre una realidad que limitaría sus ventas.
Si andas despistado, te la cuelan.